El gobierno de China anunció una medida histórica que transformará su relación comercial con el continente africano: a partir del próximo 1 de mayo, entrará en vigor la suspensión de todos los aranceles para las mercancías procedentes de 53 países de África.
El anuncio fue realizado por el presidente chino, Xi Jinping, durante la 39ª cumbre de la Unión Africana celebrada en Etiopía. Según el mandatario, esta iniciativa busca facilitar el acceso de productos africanos al masivo mercado chino y profundizar la cooperación económica entre ambas regiones.
La exención bajo el régimen de «arancel cero» beneficiará a la gran mayoría de las naciones africanas, con la única excepción de Esuatini (antigua Suazilandia). Esta exclusión se debe a que dicho país mantiene vínculos diplomáticos con Taiwán, lo que lo separa de la política comercial de Beijing.
Además de la eliminación de impuestos, el presidente Xi adelantó la implementación de un mecanismo de despacho rápido de aduanas. Este sistema está diseñado específicamente para agilizar la entrada de exportaciones africanas, reduciendo los tiempos de espera y los trámites burocráticos.
China se ha consolidado como el principal socio comercial de África durante las últimas dos décadas. Los datos más recientes reflejan la magnitud de esta relación:
El comercio bilateral superó los 348.000 millones de dólares en 2025.
Las exportaciones africanas se concentran principalmente en materias primas como petróleo y minerales, además de productos agrícolas.
En las exportaciones chinas predominan los bienes manufacturados y tecnología.
Con esta nueva política, el gigante asiático no solo busca asegurar el suministro de recursos esenciales, sino también posicionarse como el aliado económico indispensable para el desarrollo del continente africano en la próxima década.