El mercado de uva de mesa en la Costa Este de los Estados Unidos (USEC) presenta un panorama de mayor salud en comparación con el mismo periodo del año anterior, (semana 10) impulsado por una disminución en los volúmenes de llegada y una demanda minorista más sólida. Aunque con desafíos a partir de mediados de marzo, indica Mark Greenberg, CEO de Capespan Norteamérica en su reciente reporte de mercado.
A diferencia de 2025, cuando los inventarios acumulados provocaron una caída en los precios de venta, la situación actual, según Greenberg, se beneficia de arribos más ligeros desde Perú y Chile, sumado a la práctica ausencia de producto proveniente de Sudáfrica. Según el reporte del CEO, las existencias al cierre de enero fueron menores y la absorción por parte del retail ha sido más fuerte en un mercado estable.
En cuanto a las preferencias del consumidor, la demanda de uvas blancas sin semilla continúa superando a las rojas en una proporción de 2 a 1.
El profesional precisa que se espera que el mercado reciba un volumen manejable de uvas en las próximas tres semanas (semanas 10 a 12), con un promedio de 2.3 millones de cajas semanales. De este total, dice Chile aportará aproximadamente 1.6 millones de cajas (8.2 kg eq.) por semana, mientras que Perú complementará con unas 670,000 cajas (8,2 kg).
A pesar de esta estabilidad temporal, existe incertidumbre sobre qué tan concentrados serán los volúmenes de carga de Chile a medida que avance la cosecha, lo que podría generar un exceso de oferta si no se planifica adecuadamente con los minoristas.
La cosecha de uva de mesa sudafricana terminará antes de lo habitual, por lo que, Greemberg indica que la industria chilena podría considerar enviar parte de la fruta tardía a los mercados europeos y británicos. Aunque ahora están pasando por dificultades, es muy posible que esos mercados logren recuperarse y volver a ser competitivos a finales de marzo.
De acuerdo a Greemberg, esta temporada, Chile ha enviado el 61,5 % del total de sus envíos de uva de mesa a EE. UU., lo que supone un descenso con respecto al 70,0 % registrado, durante el mismo periodo del año pasado (semanas 9-10). Gran parte de esta pérdida de cuota se debió al aumento de los envíos a Europa y al Reino.

El informe destaca un complejo escenario legal tras el fallo de la Corte Suprema del 20 de febrero de 2026, que declaró ilegales los aranceles del «Liberation Day» impuestos por el Ejecutivo. Aunque el Tribunal de Comercio Internacional (CIT) ordenó el reembolso de los aranceles pagados, se espera que el proceso sea largo debido a probables apelaciones.
Mientras tanto, el Gobierno ha invocado la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, imponiendo un nuevo arancel temporal del 10% (con posibilidad de subir al 15%) que afecta actualmente a las uvas chilenas y peruanas. Estos aranceles expirarían a finales de julio de 2026 si no son ratificados por el Congreso.
Fuente: Según reporte de Mark Greenberg, CEO de Capespan Norteamérica.