Si bien la temporada 2024-2025 de arándanos comenzó con retrasos, la calidad se vio beneficiada. Así lo afirma a Frutas de Chile, Víctor Moreno, Subgerente de producción de la empresa chilena Greenvic, que cuenta con hectáreas de esta fruta ubicadas principalmente desde Quillota hasta Futrono:”Los peaks se mostraron una semana en promedio antes, terminando con volúmenes mayores en los envíos totales con respecto a la temporada anterior: pasamos de 71,42 millones de kilos a 73,91 millones la temporada 2023-24. La calidad de los arándanos se vio beneficiada sobre todo en la parte temprana de la temporada sobre todo con la variedad Duke que se mostró muy firme”
“La temporada ha sido bastante consistente porque ya estamos entrando con un volumen más grande de las variedades del programa de mejoramiento vegetal Mountain Blue Orchard (MBO), que son en general las Eureka (Max, Sunrice, Sunset, Gold) las cuales son muy distintas a la genética tradicional , ya que tienen mejores brix, calibres que en promedio están en 18mm incluso llegando a los 28mm, buenas firmeza obteniendo logrando tener una fruta de una calidad y condición muy superior. Por lo tanto, buscamos aumentar la cantidad de hectáreas plantadas en las próximas temporadas llegando a 300 hectáreas en los dos programas genéticos y por ende buscando obtener un producto más consistente y de mejorar calidad para los consumidores finales. Nos concentraremos en MBO desde la semana 36 a la 50 y con Sekoya desde la 50 a la semana 3”, detalla.
Moreno explica que con la genética de Sekoya (Crunch, Grande y Fiesta) aún no cuentan con huertos en producción. “Esperamos la próxima temporada contar con las primeras muestras de fruta de esta genética, lo que sumado a la genética de MBO nos cambiará el escenario comercial porque se ve complejo el retorno para las líneas genéticas tradicionales”.
Sobre cómo observó la calidad y condición de la fruta, el subgerente de producción de Greenvic detalla que “la calidad y condición hay que separarla por líneas genéticas. Las variedades convencionales al finalizar la temporada estaban bastante complicadas en cuanto a firmeza para los viajes largos. Por lo tanto, tenían que ser mercados más cercanos en los cuales no había muchas alternativas de retornos atractivos”.
“Las variedades nuevas tiene un desempeño y consistencia mucho mejor, pero tenemos desafíos de manejos por eso estamos trabajando un equipo que asesora a Agrovisión en Perú (Yalagro). Por lo tanto, estamos tratando de mejorar la materia prima. Destacar que estas variedades se caracterizan por la productividad, sabor, calibre, menor deshidratación, mayor consistencia y una buena postcosecha, lo que nos tiene muy contentos”.
Envíos: Trabajo con productores
En la actual temporada, desde la compañía exportaron un volumen menor respecto a la temporada anterior, pero cuentan con un plan para aumentar considerablemente los volúmenes exportados, los cuales estarán concentrados en las nuevas genéticas que van de la mano de sus productores.
Respecto a las variedades de MBO, Moreno señala que exportaron 183.000 kilos, que enviaron en su mayoría a Corea, Europa, EEUU y luego Canadá y Sudamérica. “Por lo tanto, son variedades que nos permiten llegar a consumidores más exigentes y sofisticados con un producto que se diferencia en calidad y condición. Si se comparan los destinos con variedades tradicionales (como Legacy) cambia al escenario ya que exportamos un 25% a EEUU, un 34% Europa, un 10% a Canadá”.
Desafíos
Impulsar el recambio varietal, es el principal desafío al cual se enfrenta la empresa. “Tenemos que aprender el manejo agronómico de las nuevas variedades para obtener el mayor potencial de cada línea genética. Si bien tuvimos una temporada en la cual estamos exportando variedades de la línea genética de MBO, aun tenemos mucho camino por recorrer y estamos expectantes a poder sumar fruta de la línea de Secoya”, dice Moreno.
De acuerdo con el ejecutivo, los desafíos son muy grandes sí queremos mantenernos como actores en esta industria. “Por lo tanto, tenemos que ir por el cambio genético para impulsar los negocios en el largo plazo. Esta genética está dada por ejemplo MBO y Fall Creek. El éxito de los programas de arándanos tiene que ir de la mano de la genética para hacerlo viable ya que los costos de producción dejan un margen muy bajo para el promedio de las variedades tradicionales”, finaliza.
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