Tras enfrentar una devastadora sequía que diezmó la producción el año pasado, la industria del arándano silvestre en Nueva Escocia ha lanzado un llamado urgente al gobierno para obtener asistencia financiera que garantice la viabilidad de la cosecha de 2026.
Durante el pasado verano, la falta extrema de lluvias redujo la producción de arándanos de la provincia en más de un 50% en comparación con años anteriores. Las regiones de Cumberland y Parrsboro fueron las más afectadas, lo que provocó un aumento drástico en los precios de esta popular fruta debido a la escasez.
La Asociación de Productores de Arándanos Silvestres de Nueva Escocia (WBPANS, por sus siglas en inglés) ya ha tomado medidas internas para aliviar la carga de sus miembros. Según Janette McDonald, representante de la asociación, se han suspendido las cuotas obligatorias y la organización ha aportado 100.000 dólares para apoyar el pago de primas de seguros de cosechas, una cifra que el gobierno provincial ha igualado.
A pesar de la crisis de producción, la demanda internacional se mantiene sólida. «Seguimos viendo una fuerte demanda en Europa y Estados Unidos, que son nuestros principales mercados de exportación», señaló McDonald. «Con esas señales, tenemos la esperanza de que los precios se mantengan estables para 2026, pero para ello necesitamos que la cosecha realmente se produzca».
El mayor desafío para los agricultores sigue siendo el clima impredecible. Los productores esperan que el invierno traiga una capa de nieve constante y constante que proteja los campos antes de la próxima temporada.
Sin embargo, existe una preocupación latente sobre las secuelas a largo plazo de la sequía de 2025. Los expertos aún no pueden determinar con certeza cómo afectó el estrés hídrico a la salud general de las plantas, lo que añade una capa de incertidumbre sobre si los campos podrán recuperarse por completo para el ciclo de 2026.
La industria subraya que, sin un respaldo económico robusto, muchos productores locales tendrán dificultades para sobrevivir a las pérdidas del año pasado y prepararse adecuadamente para los retos de la nueva temporada.