La Ventanilla Única Marítima (VUMAR) se ha establecido como la pieza central en la estrategia de modernización del sistema marítimo-portuario chileno. Liderada por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT), esta plataforma digitaliza y centraliza la recepción y despacho de naves, cumpliendo con los estándares de la Organización Marítima Internacional (OMI) vigentes desde enero de 2024.
Lo que antes era un proceso fragmentado, hoy se concentra en un canal único de comunicación. Según explicó Gonzalo Frigerio, Coordinador del Departamento Marítimo del MTT, el sistema permite que los agentes de nave ingresen toda la documentación en un solo lugar, la cual es distribuida automáticamente a los servicios públicos correspondientes.
Los beneficios clave de esta integración incluyen:
Trazabilidad total: Registro preciso desde el pre-arribo hasta el zarpe.
Coordinación en tiempo real: Los servicios públicos (como Salud o Aduanas) notifican digitalmente si asistirán a la recepción, optimizando la planificación.
Validación centralizada: La «libre plática» es otorgada por Directemar solo cuando todas las autoridades han dado su visto bueno a través de la plataforma.
Tras un proceso de implementación gradual que comenzó en la Región del Biobío y culminó en noviembre de 2025 con la zona sur, VUMAR ya presenta resultados contundentes al 11 de enero de 2026:
| Indicador | Cifra Actual |
| Usuarios registrados | 1.620 |
| Recaladas procesadas | 3.297 |
| Solicitudes gestionadas | 18.454 |
La proyección del Ministerio es ambiciosa pero fundamentada: se espera que la digitalización reduzca los tiempos de recepción de naves en un 70%. Este ahorro de tiempo se traduce directamente en menores costos operativos y una mayor competitividad para el comercio exterior chileno.
«VUMAR no es solo un avance tecnológico; es una herramienta estructural para fortalecer la transparencia y la predictibilidad de nuestro sistema portuario», enfatizó Frigerio durante el primer Congreso Nacional de Logística.
Con esta consolidación, Chile no solo cumple con mandatos internacionales, sino que sienta las bases para una cadena logística más integrada, eficiente y preparada para los desafíos del mercado global.