La fruticultura mendocina atraviesa una semana clave para su proyección internacional. Una delegación técnica del Centro de Investigación de Normas Internacionales de Inspección y Cuarentena y Reglamentos Técnicos de China, junto a representantes de la Administración General de Aduanas (GACC) de Shanghái y Shenyang, finalizó una exhaustiva auditoría en la provincia con el fin de avanzar en el protocolo fitosanitario para la exportación de duraznos y ciruelas frescas.
El recorrido, que abarcó huertos y centrales de embalaje del Valle de Uco y del oasis Norte, puso a prueba la robustez del sistema sanitario local. Bajo la supervisión de Senasa e Iscamen, los técnicos orientales evaluaron minuciosamente:
El control de plagas en huerto.
Los protocolos de manejo de poscosecha y frío en plantas de empaque modelo.
La trazabilidad completa del producto, desde el huerto hasta el despacho final.
Mendoza tiene el estatus de área libre de mosca del Mediterráneo en los departamentos del Valle de Uco y el oasis Sur, siendo su carta de presentación ante la delegación china.
Actualmente, el universo exportador de carozo en Mendoza es acotado: de 2.500 productores, apenas 50 logran colocar su fruta en el exterior. La apertura de China —mercado que ya recibe cerezas mendocinas— no solo ampliaría el volumen de envíos, sino que permitiría reconvertir el destino de variedades como la ciruela D’Agen, tradicionalmente volcada a la industria, hacia el consumo en fresco con mayor valor agregado.
Desde ProMendoza, Gerardo Arribas subrayó que este acuerdo es el resultado de años de articulación público-privada para cumplir con las exigencias de un mercado de 1.400 millones de personas. Por su parte, referentes del sector privado como Armando Brunetti, de la firma Brulinda, destacaron la importancia de que los auditores verificaran en campo la capacidad de enfriamiento y embalaje, procesos críticos para garantizar que la fruta llegue en condiciones óptimas tras largas semanas de tránsito transoceánico.
Tras esta visita, el Senasa deberá continuar con el intercambio técnico para la firma definitiva del protocolo. De concretarse, Mendoza consolidará su oferta exportable en Asia, sumando el durazno y la ciruela a la ya establecida corriente comercial de la cereza.