La mayor naviera de contenedores del mundo, MSC, se enfrenta a un castigo financiero y regulatorio sin precedentes en Estados Unidos. La FMC ha impuesto una multa de US$22,67 millones tras una investigación que determinó violaciones sistemáticas al Shipping Act entre los años 2018 y 2023, según destaca información de MasContainer.
La resolución del regulador estadounidense se basa en tres infracciones principales que exponen prácticas comerciales consideradas «irrazonables»:
Cobros indebidos a agentes de aduana (Notify Parties): Entre 2018 y 2020, MSC facturó cargos de demora a agentes que figuraban solo como partes de notificación en los conocimientos de embarque. La FMC subrayó que no se puede responsabilizar financieramente a quienes no tienen el control operativo de la carga.
Falta de transparencia en contenedores NOR: La naviera no publicó de forma clara en sus tarifas cómo se aplicaban los cargos a los non-operating reefers (NOR) —contenedores refrigerados usados como carga seca—. Esta omisión fue castigada con US$9,46 millones.
Sobrecargos sistemáticos: La infracción más costosa (US$13,14 millones) se debió a errores en la facturación de 2021. Se detectó que en el 23% de las facturas de contenedores NOR, MSC aplicó tarifas de contenedores refrigerados operativos, que son considerablemente más altas.
Esta sanción no es solo un golpe económico para MSC; sino que representa también un cambio de paradigma en la supervisión del comercio marítimo. Desde la pandemia, los cargos por demurrage (demora en puerto) y detention (demora fuera del puerto) han sido un punto de fricción constante.
Con este fallo, la FMC envía una señal clara: los cargos solo son válidos si cumplen su función de incentivar la fluidez de la cadena logística. La opacidad tarifaria y los cobros automáticos a partes sin control sobre la carga ya no serán tolerados por las autoridades estadounidenses.
Para los cargadores y forwarders, esta decisión es vista como un respaldo regulatorio necesario, mientras que para el resto de las navieras, funciona como una advertencia para elevar sus estándares de transparencia y cumplimiento.