A 12,7 kilómetros del borde costero de Valparaíso, Chile, y lejos del casco urbano, en un recinto discreto en el Camino La Pólvora se ha convertido en una pieza importante para el comercio exterior chileno: la Zona de Extensión de Apoyo Logístico (ZEAL). Dese 2008. su rol es decisivo ya que actua como la puerta de entrada y salida (física y digital) del sistema portuario de Valparaíso, coordinando flujos de camiones, documentación y fiscalizaciones antes de que las cargas lleguen a los terminales.
El recinto tiene con conexión directa al acceso sur del puerto y enlaces hacia la red vial interurbana (incluida la conexión con la Ruta 68 a la altura de Placilla, según información operacional de accesos), y fue autorizado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) como Sitio de Inspección para mercancías de importación, permitiendo realizar en un solo recinto el control sanitario de cargas de competencia agrícola y ganadera que ingresan por el Puerto de Valparaíso. Es un recinto “periférico” al puerto donde se desarrollan las actividades de control y coordinación logística asociadas a la operación portuaria.
En la práctica, funciona como un filtro extraportuario: allí se ordena el ingreso de los transportes y se ejecutan procesos obligatorios de fiscalización, con apoyo operacional e infraestructura para inspecciones físicas. En el modelo logístico del puerto, este esquema se apoya además en un sistema de información que interconecta actores públicos y privados para sincronizar el flujo documental y operativo.
Su importancia sanitaria es clave, por ello, cuando visitan el país delegaciones internacionales encargadas de la sanidad de sus respectivos países suelen conocer sus dependencias para tener una visión más amplia sobre el trabajo de inspección y control sanitario que se desarrolla en Chile. Este fue el marco de la visita que recientemente realizaron inspectores del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) de México. Grupo integrado por el director de protección fitosanitaria de la DGSV/SENASICA de ese país, José Manuel Gutiérrez Ruelas, Lilia Cruz, jefa del Departamento de Armonización y Planes de Trabajo Fitosanitarios, Adolfo Maldonado, coordinador de la oficina de verificación en origen de México en Chile; además de Miguel Canala-Echeverría, gerente general de Frutas de Chile; y los profesionales del SAG; Jaime Álvarez, coordinador de Mercado Latinoamericano y Rodrigo Barra, jefe del departamento de regulación y certificación fitosanitaria.
Esta delegacíón fue recibida en Valparaíso por el equipo del SAG en esa Región; Emilia Cruz, jefa del Departamento de Organización y Planes de Trabajo Fitosanitario del SAG, Quinta Región, Pablo Bustamante, encargado de certificación fitosanitaria del SAG, Jazminne Garay, supervisora de exportaciones y a cargo del sitio de verificación, Fernanda Castet, de la dirección regional de Quillota, Valparaíso y Miriam Orellana, directora regional (S) SAG- Valparaíoy encargada regional de los recursos naturales renovables, Claudia Araya, representante de la coordinadora regional de certificación fito-sanitaria y trabajó como antes como supervisora de inspección en origen y Giordano Fuentes, profesional del SAG del área de certificación.
Durante la jornadael gerente general de Frutas de Chile, Miguel Canala-Echeverría, explicó que «este trabajo de inspección de los procedimiento y trabajo interno en sanidad son constantes, y en el caso de México se trata de labores regulares que realizamos con los profesionales y autoridades de México. Todo esto, ayuda a mantener la continuidad de las exportaciones frutícolas chilenas. En esta visita se han llevado a una buena percepción de todo lo realizado a nivel de campo, centrales, laboratorios y también puertos, a través del Zeal».

La importancia de la visita fue que se profundizó en el el engranaje cotidiano de la exportación, y de una parte clave del resguardo sanitario y de la integridad de la carga, lo cual, ocurre lejos del foco público, en patios, andenes y zonas de inspección con accesos controlados, y parte de este trabajo es el que conoció en terreno la delegación.
La dimensión fitosanitaria ha ganado aún más peso en el último tiempo: ZEAL fue autorizada por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) como Sitio de Inspección para mercancías de importación, lo que permite realizar en un solo recinto el control sanitario de cargas de competencia agrícola y ganadera que ingresan por el puerto.
Jazmine Garay, supervisora exportaciones del Servicio Agrícola Ganadero (SAG), quien trabaja en el recinto ZEAL, junto a un conjunto de profesionales de este servicio, señaló que el SAG como una parte de sus tareas es verificar los medios de transporte y revisa sellos de carga en tránsito, con zonas específicas de inspección, control de accesos y registro en el sistema interno, además de coordinaciones para operar en horarios extraordinarios cuando la logística lo exige.
En términos operativos, esto significa concentrar inspecciones, mejorar trazabilidad y reforzar condiciones para cargas que requieren control estricto incluida cadena de frío, reduciendo traslados y etapas dispersas dentro del sistema portuario.
Dentro de la ruta realizada por la comitiva mexicana se recorrieron los andenes descubiertos organizados para la inspección, los cuales tienen un espacio acotado y controlado, reduciendo interferencias con otros flujos logísticos, también recorrieron la zona de verificación del SAG de los medios de transporte, identificada como Zona de Inspección Origen/Zona de Verificación, donde se realiza la constatación bajo reglas de acceso y operación predefinidas.
El ingreso a las áreas de inspección y verificación no es libre: se restringe a agentes responsables y representantes del exportador, en un marco de procedimientos que quedan bajo la conducción de los fiscalizadores. Para la cadena exportadora, esto funciona como un doble resguardo: por un lado, preserva la integridad de la carga y la evidencia asociada a los sellos; por otro, limita la intervención de terceros en etapas sensibles del proceso.

Tras completar la verificación, los funcionarios del SAG registran el hito correspondiente en el sistema SI ZEAL, asociado a una marca o evento interno de control. En la práctica, esa capa de registro permite reconstruir el paso de la carga por el punto de verificación y sostener respaldos operativos frente a exigencias de destino, auditorías o revisiones posteriores.
ZEAL contempla un servicio de apoyo administrativo para gestionar la asistencia de funcionarios del SAG en horarios extraordinarios, especialmente para la revisión de sellos en cargas en tránsito, y explicita que existen rangos de turnos definidos por el propio servicio.
En términos operacionales, esta coordinación se vuelve crítica en semanas de mayor presión logística, cuando las ventanas de embarque y la continuidad del flujo de exportación obligan a sincronizar inspecciones y movimientos sin romper la cadena, por ejemplo Jazminne Garay menciona por ejemplo los periodos de la temporada de cereza o de otras frutas de temporada, lo cual requiere una gran demanda laboral.
En ese mismo sentido, se incorpora un servicio orientado a la coordinación y uso de infraestructura de apoyo a la verificación SAG para carga seca, donde la concesionaria aporta personal e instalaciones y asume tareas de programación, control de acceso, registro y coordinación con actores como agentes de aduana o responsables de embarque, además del enlace con el fiscalizador.
También durante la visita contaron con la exposición y recorrido del profesional, Giordano Fuentes, quien explico el proceso de certificación fitosanitaria y posteriormente conversaron con los encargados del laboratorio que se encuentra en este recinto ZEAL.
ZEAL opera con una división funcional que incluye una Zona de Actividades Obligatorias (ZAO) —donde se realizan procesos de control, fiscalización y coordinación del flujo de vehículos— y áreas donde pueden desarrollarse servicios complementarios y de valor agregado, bajo autorizaciones y normas portuarias.
Entre sus servicios operacionales, el manual de ZEAL describe el Servicio de Movilización de Carga, orientado a facilitar el cumplimiento de inspecciones físicas por parte de los organismos fiscalizadores, además de provisión de infraestructura y soporte para procesos de fiscalización.
El recinto opera con atención 24/7 para tránsito en la ZAO, con horarios específicos para andenes y para su área extraportuaria, y mantiene canales directos de contacto para coordinación operativa.
La lógica de ZEAL es simple como sacar del borde portuario (y de la ciudad) parte relevante de la espera, el ordenamiento y la fiscalización. Así, el puerto gana fluidez y previsibilidad, mientras transportistas y agencias operan con mayor coordinación en un punto donde conviven controles documentales, inspecciones y programación de flujos.
En un contexto en que la inocuidad y el control sanitario pueden definir el destino de una importación —y, por extensión, la continuidad del abastecimiento— la consolidación de ZEAL como nodo de inspección y coordinación extraportuaria aparece como un eslabón relevante para la competitividad del sistema logístico de Valparaíso.
Redacción News Frutas de Chile