Tras una extensa reunión de planificación con el Presidente José Antonio Kast, y el equipo económico, Jaime Campos se prepara para asumir desde hoy miércoles su segundo periodo al mando del Ministerio de Agricultura (cargo que ya ocupó entre 2000 y 2006). En su primera entrevista oficial, el futuro ministro adelantó que su gestión estará marcada por el pragmatismo, la eficiencia de recursos y el fortalecimiento de la seguridad fito y zoosanitaria de Chile.
Uno de los pilares de su programa será el fortalecimiento del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Ante la creciente porosidad de las fronteras, Campos aseguró que se invertirá lo necesario para modernizar el organismo. «El SAG es un organismo muy fuerte, pero claramente hay problemas de recursos materiales, humanos y tecnológicos», señaló, abriendo incluso la puerta a la restitución de barreras sanitarias regionales para proteger el patrimonio del país.
En materia hídrica, el ministro anunció un giro respecto a las políticas recientes. Si bien ratificó el apoyo a los pequeños productores, fue enfático en que el riego debe dejar de verse bajo prismas ideológicos.
«Si queremos crecer como potencia agroalimentaria, el riego tiene que ser para todos los actores. Sin el concurso del mediano y el gran productor, la aguja de la producción agrícola nacional no la muevo», afirmó. El objetivo es incorporar hasta 500 mil nuevas hectáreas de riego tecnificado para elevar la productividad y diversificar cultivos.}
Sobre el rol del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), Campos propuso transitar desde un modelo asistencialista hacia uno productivo. El objetivo es que la agricultura familiar campesina acceda a transferencia tecnológica y conocimientos de mercado que les permitan ser «actores económicos sustentables» y no dependientes permanentes del Estado.
Campos también abordó la necesidad de adaptar las leyes laborales y eléctricas a los ciclos biológicos del campo, criticando las normativas diseñadas «detrás de un escritorio» que no consideran la realidad climática y productiva.
En el ámbito internacional, aunque destacó el éxito del modelo agroexportador, llamó a un «segundo esfuerzo» que incluya:
Revisión de los TLC: Para adecuarlos a la realidad actual.
Diversificación de mercados: Apuntar con mayor fuerza al Sudeste Asiático e India.
Innovación de productos: Fomentar cultivos no tradicionales mediante la investigación con universidades.
Finalmente, el nuevo ministro envió un mensaje de confianza a los inversores, asegurando que bajo la administración de José Antonio Kast se garantizará la certeza jurídica necesaria para frenar el avance del negocio inmobiliario sobre los suelos agrícolas y fomentar el arraigo de las nuevas generaciones en el mundo rural.