Nueva Zelanda está ejecutando una estrategia de diversificación de mercados en el sudeste asiático, posicionando a sus cerezas de temporada como un producto estrella en Vietnam. De acuerdo a publicación de Fruitnet, esta ofensiva comercial busca reducir la dependencia de otros mercados tradicionales y aprovechar las condiciones económicas favorables que presenta el país asiático.
La decisión de los exportadores neozelandeses de centrar sus esfuerzos en Vietnam responde a una combinación de factores demográficos, logísticos y culturales:
Lo que hace a Vietnam un destino particularmente atractivo, a diferencia de otros mercados, es la sofisticación de sus canales de venta. Vietnam ha desarrollado rápidamente una infraestructura de tiendas de fruta especializada y plataformas de comercio electrónico de alta gama que permiten una entrega ultra rápida.
Además, la mejora en la cadena de frío en ciudades como Ho Chi Minh y Hanói asegura que la fruta mantenga la firmeza y frescura que caracteriza a la producción de Central Otago. Para los productores neozelandeses, Vietnam no es solo un mercado de volumen, sino un mercado de valor, donde el consumidor está dispuesto a pagar un sobreprecio por calibres grandes y una experiencia de sabor superior.
Con el apoyo de acuerdos de libre comercio que facilitan el ingreso de la fruta, Nueva Zelanda espera que Vietnam se consolide en los próximos años como uno de sus tres destinos más importantes para la exportación de cerezas en el hemisferio sur.