La industria de la uva de mesa en Australia, valorada en miles de millones de dólares, se enfrenta a una crisis inminente tras el registro de lluvias récord en la región de Sunraysia, el principal núcleo de producción del país. Según informa The Canberra Times, las labores de cosecha se han detenido abruptamente debido a las inundaciones repentinas que han azotado la zona de Mildura en pleno peak de la temporada de recolección.
El fenómeno meteorológico dejó un acumulado de casi 150 mm de lluvia en tan solo dos días, una cifra sin precedentes que ha provocado que grandes cantidades de fruta comiencen a deteriorarse directamente en la vid. Los agricultores, que ya se encontraban en la etapa más crítica de la zafra, han expresado su temor ante la posibilidad de sufrir pérdidas económicas masivas.
De acuerdo con la información publicada por el medio, el impacto de estas precipitaciones no solo afecta el volumen de la cosecha actual, sino también la calidad de la fruta destinada a la exportación y al consumo interno. Las inundaciones han dificultado el acceso a los viñedos y han creado condiciones propicias para que las uvas se marchiten o se pudran antes de poder ser recolectadas.
La comunidad agrícola de Sunraysia se mantiene en alerta mientras evalúa el alcance total de los daños, en un año que prometía ser altamente productivo pero que ahora se ve ensombrecido por los extremos climáticos.