El sur de Chile se prepara para enfrentar uno de los eventos meteorológicos más potentes de la temporada. La llegada de un río atmosférico calificado como «extremo» (categoría 4 a 5 en una escala de 5) traerá consigo un transporte masivo de humedad desde zonas tropicales, lo que potenciará las precipitaciones y los vientos en el tramo austral del país a partir de este viernes 27 de marzo.
Según el análisis de Meteored, el núcleo del fenómeno se concentrará principalmente en las regiones de Aysén y Los Lagos. Se estima que en las zonas precordilleranas y cordilleranas las precipitaciones acumuladas podrían oscilar entre los 200 y 250 mm en menos de 72 horas.
La principal preocupación de los especialistas radica en la isoterma cero alta al inicio del evento. Esto significa que lloverá en altitudes donde usualmente cae nieve, lo que satura rápidamente los suelos y aumenta de forma crítica el caudal de ríos y quebradas, elevando la probabilidad de aluviones e inundaciones.
El sistema frontal llegará acompañado de un intenso gradiente de presión que generará rachas de viento superiores a los 100 km/h en sectores costeros y llanuras de la Patagonia. Estas condiciones afectarán la navegación en canales australes y podrían provocar desprendimientos de techumbres o caídas de árboles en zonas urbanas de ciudades como Coyhaique y Puerto Natales.
Hacia el final del domingo, se espera un descenso en las temperaturas que permitirá que la lluvia se transforme en nieve en las zonas más altas de la cordillera austral. Se proyecta que el acumulado de nieve podría alcanzar hasta 1,5 metros en las cumbres más elevadas, lo que ayudará a estabilizar los caudales una vez que pase el pulso más cálido del río atmosférico.
Ante la magnitud del evento, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) mantiene un monitoreo constante, recomendando a la población evitar desplazamientos innecesarios hacia zonas cordilleranas y asegurar techos y estructuras ligeras ante los fuertes vientos que se aproximan.