Según informó Cooperativa, el presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC), Juan Araya, advirtió que el precio del diésel ha registrado un aumento del 61%, lo que obliga a los transportistas a replantear sus estructuras de costos. En este escenario, el dirigente gremial afirmó que el incremento en las tarifas de traslado debería rondar el 30% para que la actividad siga siendo viable.
«O subimos las tarifas, o si no, no hay camiones», sentenció Araya, subrayando la crítica situación que atraviesan los pequeños y medianos empresarios del rubro, quienes no pueden seguir absorbiendo los costos operacionales sin traspasarlos al precio final del servicio.
«El combustible a nosotros nos ha subido un 61%. Estamos pidiendo que a los pequeños camioneros que tienen renta presunta, se les dé un bono como a los taxistas y a las tías de los furgones. Pero lo más importante es que nosotros tengamos la capacidad de subir las tarifas (de traslado), porque hoy tú sales con el camión a trabajar y después no tienes plata para llenar el estanque», afirmó Araya.
Esta posible actualización de los valores de transporte genera preocupación por su eventual efecto dominó en los precios de productos básicos y de consumo general, los cuales dependen de la logística terrestre para su distribución en todo el país.