El mercado global de fletes marítimos muestra signos de renovada volatilidad. Según el último informe del World Container Index (WCI) publicado por la consultora Drewry, el índice compuesto aumentó un 1% esta semana, situándose en 2.309 dólares por contenedor de 40 pies (FEU).
Aunque el incremento global parece moderado, las dinámicas subyacentes revelan una creciente presión sobre las cadenas de suministro internacionales, impulsada por la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz y el encarecimiento del combustible.
«Esperamos que las tarifas spot sigan aumentando en el corto plazo mientras las navieras luchan por cubrir los crecientes costes operativos derivados de la crisis en el Estrecho de Ormuz», señala el informe.
El comportamiento de las tarifas ha sido dispar según la región, destacando una tendencia al alza en el Atlántico y el Pacífico frente a una corrección en las rutas hacia Europa:
El sector enfrenta un desafío crítico: la disponibilidad de bunker (combustible marítimo). El conflicto en Oriente Medio ha limitado el suministro en centros clave como Singapur y China, disparando los precios.
Como respuesta, grandes navieras como Maersk ya han solicitado autorizaciones para implementar recargos de emergencia por combustible de manera inmediata, eliminando los periodos de notificación habituales de 30 días. Estos recargos podrían oscilar entre los 100 y 200 dólares por TEU (contenedor de 20 pies).
Drewry advierte que la combinación de navegación lenta (slow steaming) para ahorrar combustible y la implementación de estos recargos mantendrá las tarifas de flete elevadas en las próximas semanas. Aunque los analistas sugieren que la situación no alcanzará los niveles de crisis vistos durante la pandemia, la incertidumbre geopolítica sigue siendo el principal motor de la inflación en el transporte marítimo.