El ministro de Agricultura, Jaime Campos, participó del Consejo de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), destacando los principales ejes de trabajo estratégicos del Ministerio de Agricultura, con foco en la seguridad productiva, el fomento al riego, mayor impulso de la ciencia y tecnología aplicada al agro, junto a un fortalecimiento del desarrollo del sector agrícola y forestal de nuestro país.
La cita tuvo lugar en la sede de SNA y contó con la participación de diversos representantes de los gremios agrícolas del sector como es el caso de Frutas de Chile, representada por su presidente, Iván Marambio.
«Cada una de las instancias donde podamos conversar, junto a las nuevas autoridades, especialmente el ministro Campos -sobre aquellos temas que nos preocupan como sector-, son valiosos y nos permiten crear puentes para potenciar el trabajo mancomunado en beneficio de la fruticultura nacional. Recientemente, el ministro se reunió también con el directorio de Frutas de Chile, lo cual, da muestras de que busca conocer con mayor profundidad aquellas materias de interés para seguir creciendo como país y sector, al mismo tiempo que destacan la disposición para dialogar y presentar los planes para desarrollar el agro chileno», precisó Marambio.

Por su parte,el presidente de la SNA, Antonio Walker, valoró la instancia de diálogo y destacó la relevancia de fortalecer el trabajo conjunto entre el sector público y privado: “Valoramos la disposición del ministro para abordar los principales desafíos del agro y compartir una mirada estratégica del sector. Estas instancias son clave para avanzar en soluciones concretas que permitan dar mayor certeza, competitividad y desarrollo a la agricultura chilena”.
Asimismo, se relevó la activa participación de los consejeros, quienes tuvieron la oportunidad de plantear directamente sus inquietudes, propuestas y visiones al ministro, generando un espacio de diálogo abierto y constructivo sobre las distintas realidades que enfrenta el sector en el país.
Este tipo de encuentros refuerza la importancia de la coordinación y el trabajo público-privado para enfrentar los desafíos actuales y proyectar el desarrollo sostenible del agro chileno.