Brasil dio un paso en la consolidación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, reforzando su estrategia de inserción global y abriendo nuevas oportunidades para su potente sector agroexportador.
El tratado —que entró en fase de aplicación provisional tras más de 25 años de negociaciones— crea uno de los mayores mercados del mundo, con más de 700 millones de consumidores y una fuerte reducción de aranceles entre ambos bloques
Los sectores con mayor potencial dentro del acuerdo son:
En particular, el jugo de naranja aparece como uno de los productos más beneficiados.Este punto es especialmente relevante considerando que Brasil es el principal exportador mundial de jugo de naranja, lo que podría consolidar su liderazgo en el mercado europeo.
El acuerdo representa un cambio estructural en la política comercial brasileña.Actualmente, los países con los que Brasil mantiene acuerdos representan cerca del 9% de las importaciones globales. Con la incorporación de la Unión Europea, este porcentaje podría superar el 37%, ampliando significativamente su alcance comercial .
Además, el tratado introduce mayor previsibilidad para las empresas, con reglas claras en:
Si bien el acuerdo abre oportunidades, también implica mayores exigencias para los exportadores, especialmente en términos de: Normativas fitosanitarias, sostenibilidad y trazabilidad. En este contexto, el sector frutícola deberá adaptarse a estándares más estrictos para consolidar su presencia en Europa.
El acuerdo se enmarca en un escenario global marcado por la competencia comercial y la búsqueda de nuevos mercados.
Para la Unión Europea, representa una estrategia clave frente a la creciente influencia de otras potencias, mientras que para Mercosur es una oportunidad de diversificación y crecimiento exportador.