El sector de los productos frescos orgánicos en Estados Unidos consolidó su crecimiento en 2025, alcanzando una cifra récord de US$10.600 millones de dólares en ventas minoristas. Según el reciente informe anual de la Organic Produce Network (OPN), esta industria experimentó un incremento de 5,9% en el valor de sus ventas y de 6,4% en su volumen, totalizando unos 3.360 millones de libras de productos comercializados.
Lo más destacado de este balance es que el ritmo de crecimiento orgánico fue casi cinco veces superior al de los productos convencionales, que apenas registraron un avance del 1,3% en ventas y del 0,9% en volumen total. Actualmente, los productos orgánicos ya representan el 13% de todas las ventas minoristas de productos agrícolas en el país.

El informe identifica a las berries (fresas, arándanos, frambuesas y moras) como la categoría líder en ventas por cuarto año consecutivo, generando casi 2.400 millones de dólares (un aumento del 12,1% respecto al año previo). Por otro lado, las bananas (plátanos) se mantienen como el producto más vendido en términos de volumen, con 697 millones de libras despachadas.
Otras categorías mostraron desempeños sobresalientes, como los cítricos, cuyas ventas se dispararon un 17,8%, y las judías verdes (green beans), que irrumpieron en el top 20 con un crecimiento de 25,4%. En contraste, las ensaladas empaquetadas y las manzanas enfrentaron desafíos operativos y de precios que afectaron sus volúmenes de venta.

El crecimiento está siendo impulsado principalmente por los compradores más jóvenes. Una encuesta de consumo de 2025 reveló que los Millennials y la Generación Z no solo son los mayores compradores de productos orgánicos, sino que poseen una confianza profunda en la integridad y seguridad del sello USDA Organic. Además, más de la mitad de los consumidores estadounidenses compraron alguna fruta o verdura orgánica el año pasado.
A pesar del éxito financiero, la industria navega por aguas complejas. El informe señala varios «temas críticos» que preocupan a productores y minoristas:
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Inflación y costes de producción: Los agricultores enfrentan un aumento en los gastos de mano de obra, insumos y certificación, que son difíciles de absorber sin elevar los precios al consumidor final.
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Volatilidad climática: Fenómenos como sequías, olas de calor y tormentas impredecibles han impactado cultivos clave, como el de la manzana en el noroeste del país.
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Consistencia en el suministro: La incertidumbre en la disponibilidad del agua y los cambios en la superficie cultivable generan retos de logística y confianza con los minoristas.
La industria se prepara para su próxima gran cita en el Organic Produce Summit 2026, que celebrará su décimo aniversario en Monterey, California, del 14 al 16 de julio. El evento buscará explorar soluciones tecnológicas avanzadas, incluyendo la integración de la inteligencia artificial en la agricultura, para seguir arrebatando cuota de mercado a los alimentos convencionales y asegurar la sostenibilidad del sector a largo plazo.