El Estado de Chile dio un paso clave para actualizar su marco estratégico en inocuidad y calidad alimentaria. El Consejo de Subsecretarios y Subsecretarias de la Agencia Chilena para la Inocuidad y Calidad Alimentaria (ACHIPIA) aprobó la Política Nacional de Inocuidad y Calidad Alimentaria 2026–2036, un instrumento de orientación pública que busca reforzar la protección de la salud, resguardar los derechos de los consumidores y apuntalar la competitividad del sector agroalimentario durante la próxima década.
La aprobación se formalizó en una sesión realizada a fines de diciembre de 2025 en dependencias del Ministerio de Agricultura, presidida por el subsecretario de Agricultura, Alan Espinoza, y con participación de autoridades de carteras y servicios con atribuciones sanitarias, regulatorias y de control.
En la reunión estuvieron, entre otros, la subsecretaria de Salud Pública, Andrea Albagli; representantes de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales; la Subsecretaría de Economía y Empresas de Menor Tamaño; la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura; Segpres; y ACHIPIA, junto con observadores del Instituto de Salud Pública, Sernapesca y el SAG.
En la presentación del acuerdo, Espinoza subrayó que la política apunta a mover el sistema hacia un estándar más preventivo y moderno. “No es solo un marco conceptual”, sostuvo, sino una guía práctica para mejorar cómo el Estado previene riesgos, protege la salud y fortalece la confianza en los alimentos, incorporando mejor trazabilidad frente a alertas sanitarias y apoyo al sector productivo para responder a exigencias crecientes, especialmente en mercados internacionales.
La nueva política se define como un compromiso estatal de carácter integral y multisectorial, con un enfoque sistémico que busca ampliar la coordinación entre instituciones públicas, sector productivo, academia y ciudadanía. Entre los principios declarados se incluyen la ciencia como base para la toma de decisiones, el enfoque preventivo basado en riesgos alimentarios, la responsabilidad compartida y la mirada de “Una sola salud”, que reconoce la interrelación entre salud humana, animal, vegetal y el medioambiente.

Desde la conducción técnica, el secretario ejecutivo de ACHIPIA, Dionisio Faulbaum, calificó la aprobación como un hito institucional, en un contexto simbólico para la agencia: destacó que ACHIPIA cumple 20 años coordinando organismos públicos en la materia y que esta política entrega una visión común de largo plazo, sentando bases para una institucionalidad “más articulada, moderna y preventiva”, centrada en la protección de la salud y el fortalecimiento del sector agroalimentario.
El documento proyecta su acción a diez años y explicita prioridades que, en la práctica, han ido ganando peso por cambios en el riesgo sanitario y en el comercio. Entre los énfasis declarados están fortalecer la capacidad del país para anticipar riesgos de inocuidad y enfrentar desafíos emergentes —incluido el cambio climático—, avanzar en trazabilidad y control del fraude alimentario, modernizar la red de laboratorios, robustecer la formación continua de quienes trabajan en inocuidad y ampliar la participación de las regiones en la toma de decisiones.
A nivel de procedimiento, ACHIPIA informó que, tras el “apruebo” del Consejo, la política debe ser tramitada en la Secretaría General de la Presidencia (Segpres) para su consideración y la firma del Presidente de la República.