El informe presentado por la Organización Meteorológica Mundial y la Dirección Meteorológica de Chile muestra que el sistema climático global está más desequilibrado que nunca desde que existen registros, que 2025 se ubicó como el segundo o tercer año más cálido medido y que el período 2015-2025 fue el más caluroso de la historia.
En Chile, el dato es relevante ya que la temperatura media nacional llegó a 13,44 °C, igualó el récord de 2016 y completó 16 años consecutivos con valores sobre el promedio.
Mirado desde una perspectiva agroclimatológica, ya no se trata solo de veranos más duros, sino de una tendencia sostenida en la que las temperaturas máximas son las más afectadas, con un alza de 0,2 °C por década y un récord nacional de 20,2 °C en 2025. Cuando el calor extremo se vuelve más frecuente, aumenta también el riesgo de estrés térmico, daño por sol y pérdida de condición comercial de la fruta, especialmente en etapas cercanas a cosecha. Un documento del USDA sobre frutales y viticultura advierte precisamente que más días cálidos y secos elevan la incidencia de sunburn o sunscald y afectan la calidad del fruto.
Lo anterior cobra relevancia en el manejo en la calidad final, la homogeneidad de color, la firmeza y el comportamiento en postcosecha. Por eso, el desafío no es solo agronómico, sino económico. La propia guía del USDA identifica medidas concretas de adaptación, como enfriamiento evaporativo con riego sobre copa, uso de mallas y aplicaciones protectoras sobre la fruta, herramientas que dejan de ser excepcionales para transformarse en parte del nuevo estándar técnico en zonas expuestas.
La WMO y la FAO han advertido que el calor extremo ya está dañando cultivos y que los sistemas de alerta temprana pueden ayudar a proteger tanto a las personas como a la producción agrícola. Para la fruticultura chilena, eso significa integrar pronósticos, monitoreo de huerto y decisiones operativas más dinámicas, desde el riego hasta la protección de la fruta en los días críticos. El nuevo clima no solo exige más tecnología sino también las formas de gestionar el riesgo productivo.
Ver más anteceddentes de la DMC aquí
Redacción News Frutas de Chile