El kiwi volvió a instalarse en la conversación sobre alimentación saludable luego de que TN publicara una nota centrada en sus beneficios para la producción de colágeno y el fortalecimiento de los huesos. El artículo lo presenta como una “fruta de oro” y subraya que un kiwi diario puede aportar alrededor del 85% de la vitamina C que necesita el organismo, además de resaltar su contenido de vitamina E, K, folatos, carotenoides, potasio, fibra y otros fitoquímicos.
Más allá del enfoque divulgativo, el principal respaldo reciente para el ángulo del colágeno proviene de un trabajo liderado por la Universidad de Otago y publicado en 2025 en Journal of Investigative Dermatology. El estudio informó que una intervención dietaria con dos kiwifruit ricos en vitamina C al día aumentó los niveles de vitamina C en la piel y se asoció con mejoras en grosor cutáneo y renovación de la epidermis, en una muestra de adultos sanos evaluados en Nueva Zelanda y Alemania.
En un mercado donde el consumidor busca cada vez más frutas asociadas a atributos funcionales, el kiwi refuerza su posicionamiento no solo por frescura y sabor, sino también por su alta densidad nutricional. Una revisión científica sobre sus propiedades nutricionales recuerda que su contenido de vitamina C permite sostener declaraciones de salud vinculadas a la formación normal de colágeno para piel, huesos, cartílago y vasos sanguíneos.
La evidencia encontrada respalda con más fuerza el rol del kiwi como vehículo de vitamina C y su relación con la síntesis de colágeno, especialmente en piel, que una acción directa y específica sobre el hueso atribuible solo al fruto. En ese punto, la conexión con salud ósea es principalmente indirecta, a través del papel conocido de la vitamina C en la formación de colágeno.