La incertidumbre ha vuelto a apoderarse de los mercados energéticos y financieros. El precio del barril de petróleo ha registrado una subida significativa este jueves, situándose en los 96,6 dólares, debido a la creciente percepción de fragilidad en la tregua de dos semanas acordada recientemente entre Estados Unidos e Irán.
Tras un breve periodo de optimismo, la tregua parece pender de un hilo. Ambos gobiernos se han cruzado acusaciones mutuas sobre posibles incumplimientos de lo pactado, especialmente en lo referente a la situación en el Líbano. Esta tensión ha provocado que el crudo Brent, de referencia en Europa, suba cerca de un 2% en las primeras horas de la jornada.
La inestabilidad geopolítica está impactando directamente en los parqués internacionales:
Alerta en el estrecho de Ormuz
Uno de los factores que más ha avivado el nerviosismo ha sido el reciente comunicado de la Guardia Revolucionaria Iraní. El cuerpo militar ha instado a todos los buques que planeen transitar por el estrecho de Ormuz a utilizar «rutas alternativas» de entrada y salida diseñadas por su propia Armada.
Según las autoridades iraníes, esta medida busca evitar posibles minas antibuque en la zona principal de este paso estratégico, por donde circula gran parte del suministro mundial de crudo. Esta advertencia refuerza el temor de los inversores a que el conflicto pueda escalar de nuevo y bloquear el tráfico marítimo en el Golfo Pérsico.
La volatilidad del petróleo sigue siendo la mayor preocupación para la inflación global. En Estados Unidos, el precio medio del galón de gasolina ya supera los 4,16 dólares, una cifra drásticamente superior a los niveles previos al inicio del conflicto a finales de febrero. Analistas advierten que, de mantenerse estos precios, el coste del transporte y de los productos básicos continuará presionando al alza las economías domésticas.
Fuente: información según Bloomberg, NotiAmérica, EuroNews