En un movimiento clave para desbloquear la ratificación definitiva del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, el Parlamento Europeo aprobó el martes recién pasado un reglamento de salvaguardas agrícolas. El objetivo principal es ofrecer una «red de seguridad» a los agricultores y ganaderos europeos ante la creciente preocupación por la competencia de países Latinoamericanos, como Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay.
Una de las novedades más relevantes del paquete aprobado es el endurecimiento de los umbrales para activar las cláusulas de protección. Según el acuerdo, la Comisión Europea podrá intervenir si las importaciones de productos considerados «sensibles» experimentan un aumento medio del 5% y los precios sufren una caída equivalente en un periodo de tres años.
Este porcentaje representa una rebaja significativa respecto al 10% propuesto inicialmente por la Comisión, una concesión política necesaria para vencer las reticencias de países como Italia y calmar las protestas en regiones agrícolas de Francia y España.
Las medidas afectarán especialmente a sectores estratégicos que han liderado las protestas en los últimos meses, entre ellos:
Carne de vacuno y aves de corral.
Cítricos (una preocupación central para los productores españoles).
Azúcar y huevos.
Además de los umbrales de activación, el reglamento establece un plazo máximo de 21 días para que Bruselas implemente mecanismos correctivos una vez detectada la anomalía en el mercado, buscando evitar que los daños al sector primario europeo sean irreversibles antes de que se tome una decisión.
A pesar de la aprobación (respaldada por 483 votos a favor), la medida no ha convencido por completo a las organizaciones agrarias. Mientras que el ponente del informe en la Eurocámara defendió que las salvaguardas aportan «estabilidad y previsibilidad», sindicatos agrarios como COAG (España) han advertido que, aunque las intenciones son buenas, la efectividad real dependerá de la capacidad de ejecución y de la vigilancia de las aduanas.
Tras este aval del Parlamento, el reglamento debe recibir la aprobación formal del Consejo para ser publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea. Las salvaguardas entrarán en vigor de manera efectiva una vez que el acuerdo comercial interino con Mercosur comience a aplicarse.