Un nuevo hallazgo científico ha puesto de relieve cómo pequeños cambios en la dieta pueden tener un impacto profundo en la salud cardiovascular. Según una investigación del Centro de Investigación Nutricional del Instituto Tecnológico de Illinois, publicada a inicios de 2026, la combinación de una palta (aguacate) y una taza de mango al día puede mejorar la función cardíaca en menos de dos meses.
El estudio se centró en 82 adultos con prediabetes, una condición que afecta a millones de personas y que representa un riesgo crítico para desarrollar enfermedades del corazón. Tras ocho semanas de seguimiento, los participantes que incorporaron estas frutas en su alimentación diaria mostraron mejoras notables en la función vascular y en la presión arterial diastólica, especialmente en el caso de los hombres.
Los expertos señalan que el éxito de esta «pareja de frutas» reside en sus perfiles nutricionales complementarios:
La dietista especializada en cardiología, Michelle Routhenstein, destacó que el consumo de estas frutas aporta polifenoles y micronutrientes esenciales. No obstante, los especialistas recomiendan que esta incorporación se haga reemplazando alimentos procesados o de baja calidad nutricional, en lugar de simplemente sumarlos a una dieta ya cargada de calorías.
A pesar de los resultados positivos, los médicos sugieren cautela en ciertos casos. El doctor Philip Ovadia, cirujano cardiotorácico, advirtió que las personas con prediabetes deben moderar el consumo de mango debido a su contenido natural de azúcar, y priorizar siempre la reducción de ultraprocesados. Asimismo, aquellos con problemas renales deben consultar a su médico antes de aumentar la ingesta de potasio presente en la palta.
El estudio, aunque prometedor, fue de corta duración y contó con una muestra limitada, por lo que los investigadores subrayan que la clave para un corazón sano sigue siendo una dieta balanceada, integral y variada a largo plazo.