Columna Económica de Rodrigo Díaz Asesor de ASOEX
Bajo nivel de ahorro y perspectivas muy amilanas nos esperan para los próximos 5 años.
Ya se sabe que Chile ha reducido su nivel de crecimiento potencial, el que hoy no supera el 3%, dadas las condiciones actuales de inversión y escenario externo.

El punto central de estas proyecciones, es que –dado lo que se observa hoy- nadie cree que Chile pueda volver a crecer al 5% ni en el corto ni el mediano plazo.
¿Por qué?
La primera razón es que el nivel de productividad de nuestra economía viene cayendo indefectiblemente desde el año 2013 [ver gráfico].

De hecho, según ClapesUC, ésta ha caído en todas las unidades de medida [con y sin ajuste en la calidad de la fuerza laboral y del capital].
Y la segunda es que la inversión se ha estancado. Y junto con ésta, el ahorro nacional ha disminuido de forma preocupante, de más del 24% en 2011 a menos del 20% en 2016 [ver gráfico].

La única salida que tiene el país en los próximo años para elevar nuestra tasa de crecimiento potencial es: [1] hacer una reforma al aparato estatal para elevar la productividad de nuestra economía y [2] corregir la reforma tributaria haciéndola menos inhibidora de la inversión y más recaudadora por el lado del crecimiento.
Las demás reformas, como la de pensiones [que es muy compleja pero necesaria], la que salud [que nadie sabe cómo hacer], la de educación [que hay que centrarla en la calidad y no en la gratuidad] tendrán efectos en el largo plazo, es decir, en no antes de 15 años, por tanto, hay tiempo para no hacerlas rápido y sí hacerlas bien.