El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de San Pedro anunció oficialmente el lanzamiento de Pionero INTA, una nueva variedad de nectarín que promete transformar la matriz exportadora de la fruta fresca argentina. Este cultivar, fruto de 11 años de desarrollo, se destaca por una capacidad de conservación poscosecha inédita en el país: más de 47 días manteniendo calidad comercial.
La característica diferencial de Pionero INTA no solo la convierte en la primera variedad nacional con esta aptitud, sino que la posiciona entre las pocas en el mundo aptas para el transporte marítimo de larga distancia. Esto abre una ventana comercial estratégica para llegar a mercados del hemisferio norte, como Europa y Estados Unidos, durante los meses en que no tienen producción propia.
Gerardo Sánchez, investigador del INTA y creador de la variedad, destacó la importancia del logro: “Desde el punto de vista productivo, supera las barreras fisiológicas que impiden a la gran mayoría de las variedades de este cultivo perecedero alcanzar mercados lejanos mediante transporte marítimo”.
La clave radica en la fisiología del fruto. Mientras que otros nectarines suelen perder firmeza y calidad a los 14 días de refrigeración a 0°C. Pionero INTA posee una estructura interna y composición que resiste mejor la deshidratación y el daño por frío, asegurando frescura durante más de seis semanas.
La variedad fue diseñada no solo para resistir, sino para satisfacer los exigentes estándares de los mercados internacionales:
Durabilidad: Capacidad de conservación superior a 47 días.
Coloración: Epidermis con un sobresaliente color rojo opaco que cubre cerca del 70% del fruto.
Sabor: Pulpa amarilla, carozo prisco y un sabor marcadamente ácido, con un contenido de sólidos solubles de 13,8° Brix, favoreciendo la calidad sensorial.
Calibre: Peso promedio de 140 gramos, un tamaño competitivo para envíos premium.
El lanzamiento de Pionero INTA se alinea con la estacionalidad productiva de Argentina. Entre noviembre y febrero, cuando el país trasandino cosecha, Europa y Norteamérica carecen de oferta regional de estos frutos. La posibilidad de enviar la fruta por barco a un costo menor y en mayor volumen permite al país competir en esta ventana comercial de alto valor.
Sánchez señaló que este avance podría incluso beneficiar a la región: “Por su diferencial, este cultivar puede ser demandado por otras regiones que pretenden exportar entre hemisferios, como Brasil, Perú y Chile”, indicó.
El desarrollo, íntegramente concebido en la Estación Experimental del INTA San Pedro, ofrece además ventajas agronómicas: se adapta bien a zonas más cálidas y su fecha de cosecha temprana (10 al 20 de noviembre) permite insertarse en el inicio de la campaña. Al no requerir un manejo agronómico diferente al de otras variedades, su adopción se facilita para los productores interesados.
Finalmente se destaca que la variedad ya está disponible para su licenciamiento, abriendo una nueva etapa para las economías regionales.