En un esfuerzo por estabilizar los precios de la canasta básica tras las celebraciones del Año Nuevo Lunar, el Ministerio de Economía y Finanzas de Corea del Sur ha anunciado la reapertura de las exenciones arancelarias para diversas frutas importadas. La medida busca aliviar la presión sobre los consumidores ante el alza en los costos de los alimentos.
A partir del 12 de febrero y hasta el 30 de junio de 2026, productos de alta demanda como bananas, piñas y mangos podrán ingresar al mercado coreano libres de impuestos. Actualmente, estas frutas están sujetas a un arancel del 30%. Dada la situación del país, analistas indican que la medida podría expandirse a otras frutas en el futuro.
Esta decisión no es un hecho aislado, sino que forma parte de un paquete de estabilización de precios más amplio para 2026. Según expertos del sector, como el analista de mercado Hyojun Kim, la medida responde a una estrategia gubernamental integral que también ha incluido la importación de emergencia de huevos (más de 2 millones de unidades) para combatir la presión inflacionaria.
No es la primera vez que el país recurre a esta estrategia. En 2024, Corea implementó medidas similares tras problemas de suministro en la producción nacional de manzanas y peras. Aunque el programa fue retirado en julio de 2025 tras un cambio de administración, las condiciones climáticas actuales han afectado nuevamente los cultivos locales, elevando los precios de los productores.
Sin embargo, el impacto para el consumidor final podría ser distinto en esta ocasión debido a dos factores críticos, ya que, la moneda coreana ha perdido fuerza frente al dólar, lo que encarece las importaciones. Asimismo, aunque el arancel sea del 0%, el tipo de cambio elevado podría absorber parte de ese ahorro, limitando la reducción de precios en los supermercados en comparación con periodos anteriores.
Periodo de vigencia: 12 de febrero al 30 de junio.
Frutas beneficiadas: Bananas, piñas y mangos (con posibilidad de extenderse a otras categorías).
Objetivo: Mitigar el impacto de las bajas temperaturas en los cultivos locales y la inflación de alimentos.