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Infobae/Estrecho de Ormuz

Las grandes navieras suspenden el paso por el Estrecho de Ormuz y desvían sus rutas ante la escalada de tensión en Oriente Medio

  • El sector del transporte marítimo global ha activado medidas de emergencia tras el agravamiento del conflicto militar en Oriente Medio. Gigantes del sector como MSC y Maersk han anunciado la suspensión de sus operaciones en puntos estratégicos, optando por rutas alternativas para garantizar la seguridad de sus tripulaciones y mercancías.

La inestabilidad en la región ha llevado a las principales compañías navieras a tomar decisiones drásticas que afectan directamente al comercio internacional. La naviera MSC ha confirmado la suspensión temporal de todas las reservas de carga con destino a Oriente Medio, mientras que sus buques que ya se encuentran en la zona o en ruta hacia el Golfo han recibido instrucciones de dirigirse a «zonas de refugio» designadas hasta nuevo aviso.

Las navieras permanecen en estrecha coordinación con las autoridades internacionales y aseguran que solo se retomará la navegación por las rutas habituales cuando la estabilidad en la región permita garantizar un tránsito seguro para el comercio global.

Por su parte, el gigante danés Maersk ha anunciado una reconfiguración de sus rutas comerciales debido al «deterioro de la situación de seguridad». La compañía ha decidido pausar de forma inmediata todos los tránsitos programados a través del Canal de Suez y el Estrecho de Bab el-Mandeb.

Desvíos por el Cabo de Buena Esperanza

Como consecuencia de este bloqueo en las vías tradicionales, los servicios de las líneas que conectan India y Oriente Medio con el Mediterráneo (ME11) y con la costa este de Estados Unidos (MECL) están siendo desviados a través del Cabo de Buena Esperanza, en el sur de África. Aunque esta ruta es considerablemente más larga y costosa que la vía trans-Suez, las empresas subrayan que la seguridad es su «prioridad clave».

La situación es especialmente crítica en el Estrecho de Ormuz, donde se ha decretado la suspensión total de los cruces de buques. Esta medida impacta directamente en la operatividad de los puertos del Golfo Arábigo, provocando:

  • Retrasos significativos en las entregas.

  • Ajustes forzosos en los calendarios logísticos.

  • Interrupciones en las operaciones de carga terrestre y aérea en la región.

Pese a las restricciones, Maersk mantiene por ahora la aceptación de carga para la zona, aunque advierte de que la situación es «fluida» y está sujeta a cambios constantes. Además, se mantienen vigentes los recargos por interrupción de tránsito (TDS) y de contingencia (ECS) anunciados previamente.

 

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