News

Presidenta de la SAN: «La agricultura no sólo produce alimentos, sino que también sostiene identidad, empleo y territorio”

  • Primera mujer en encabezar la Sociedad Agrícola del Norte, repasa su historia, su vínculo con el mundo rural y su mirada de la actividad agrofrutícola, tan trascendental para la economía chilena, el empleo y la seguridad alimentaria del país.

 

Hablar con María Inés Figari es abrir una conversación sobre agricultura, pero también sobre territorio, memoria y sentido de pertenencia. Presidenta de la Sociedad Agrícola del Norte (SAN) y una de las voces gremiales más reconocibles de la Región de Coquimbo.

Figari ha construido una trayectoria estrechamente ligada al desarrollo frutícola del norte chico, con especial conocimiento del negocio exportador y de la uva de mesa. Ella misma ha dicho que fue la primera mujer en presidir este gremio de larga historia y que asumió ese desafío con la convicción de poner su experiencia al servicio de la región donde nació, creció y aprendió a conocer, desde dentro, la realidad del campo.

Su figura se ha vuelto especialmente relevante en años marcados por la sequía, la incertidumbre productiva, el alza de costos y la necesidad de sostener la competitividad de una agricultura que enfrenta desafíos cada vez más complejos.

María Inés siempre ha insistido en temas que hoy resultan ineludibles para el norte agrícola: la crisis hídrica, la infraestructura, la seguridad alimentaria, la logística portuaria y la urgencia de mirar la producción de alimentos como un asunto estratégico para el país.

Esa misma mirada aparece en esta conversación con News Frutas de Chile, donde junto con abordar la temporada de la uva de mesa en la Región de Coquimbo, pone sobre la mesa el valor del Systems Approach para este fruto emblemático chileno, la importancia de relevar el Puerto de Coquimbo y la necesidad de ampliar mercados sin perder el estándar de calidad que históricamente ha distinguido a la fruta de la zona.

Ella deja ver un perfil más humano: el de una dirigente que ha debido abrirse paso en un mundo históricamente masculino, que reconoce el papel decisivo de las mujeres en la historia exportadora chilena y que sigue defendiendo, con firmeza, la idea de que sin agricultura no solo no hay economía ni empleo, sino tampoco identidad, arraigo ni seguridad para el país.

María Inés Figari, presidenta de la Sociedad Agrícola del Norte  (SAN)

 

¿Cómo describiría el desarrollo de la actual temporada de uva de mesa en la región de Coquimbo?

A estas alturas, en la temporada, podría decir que estamos tranquilos. Estamos contentos, porque se veía tan negro el panorama que pensábamos que, la verdad, pocas posibilidades de cosechas había. Y logramos llegar a la cosecha muy optimistas. En algunos casos,  ha habido alguna disminución producto del exceso de altas temperaturas. Eso nos ha afectado esta vez. Han habido días parejos, una semana completa en 40 grados, lo que es insólito, pero referente al resto, se ha dado bien.

 

… y qué nos puede contar de las nuevas variedades y del clima

Estamos viendo los frutos de las nuevas variedades de uva que están dando un muy buen resultado. Porque eso tomó un tiempo hasta que se estabilizara cuáles eran las variedades compatibles con nuestro sector. Y eso ya se está viendo, está bien.

En cuanto al clima, bueno a veces para lo que es tragedia para uno, pasa a ser algo beneficioso para nosotros. Y en ese sentido, han habido grandes lluvias en todas partes. Por lo tanto, el abastecimiento de uvas, especialmente, ha estado muy bien llevado.

Muy distinto a lo que fue el año pasado, que se produjo una sobreproducción y que nos trajo graves consecuencias. Esta vez vamos muy tranquilos en las cosechas, también en la competencia internacional, donde Perú ha tenido también sus acontecimientos, California igual. Por lo tanto, las producciones están como equilibrándose. Y eso nos trae muchos beneficios.

 

¿Se puede hablar de cifras de cómo iría la uva de mesa en el norte?

Es muy temprano, la cosecha de uva de mesa está entrando al peack. Entonces, es muy temprano para decirlo, porque aquí nosotros estábamos acostumbrados que a fines de noviembre, enero, estábamos listos. Ahora, a mediados de enero, está empezando la cosecha. Entonces, estamos corridos. Así que sería como medio irresponsable de mi parte que yo te diera cifras, porque efectivamente no están.

 

¿Puede que haya una baja menor?

En general, si uno mira la información, hay menos uva en todas partes. No solamente aquí. También hay menos uva en Perú, menos uva en California. O sea, hay una baja, que no va a ser tan significativa, porque los precios están muy buenos, se han mantenido. En general, eso estabiliza el mercado. Si nosotros tenemos poca producción y buenos precios, nos mantenemos. Así que, tengo toda la confianza de que así va a ser el término de la temporada, además destacándose la cuarta región por una uva de muy buena calidad.

 

¿Cómo recuerda los inicios de la exportaciones de la uva de mesa del norte de Chile?

Nosotros fuimos de las primeras regiones de Chile que partieron con uva de exportación. Y siempre se tuvo claro que era lo bueno y lo malo en cuanto fruta. Debo recordar los inicios con mucho esfuerzo. Hubo periodos en que no se manejó mucho conocimiento, la gente se entusiasmó en embarcarse en el negocio. No pusieron atención y eso pasó a la cuenta. De hecho, hay varias empresas que quebraron por haber hecho un mal trabajo.

Entonces, aquí las lecciones se aprendieron del día uno respecto a qué es uva de exportación, una fruta premium. No puedes mandar categorías de segunda, porque no hay mercado para eso.

canva

Aranceles y esperanza en Asia

En este escenario, María Inés Figari, aborda la preocupación que generan los aranceles en Estados Unidos, pero también pone el foco en nuevas oportunidades comerciales, destacando a Asia como un mercado clave para el futuro de la fruta chilena.

¿Qué percepción existe en los productores sobre los aranceles? , ¿Qué opiniones has podido rescatar como gremio?

Esto tiene su lado B, que es que donde manda capitán no manda marinero. Nosotros dependemos de dos grandes mercados, y eso es un tema también que hay que seguir trabajando. Que hay que expandirse para otras partes, no podemos quedar solamente en uno o en el otro.

Por lo tanto, no tenemos mucho qué decir sobre esto. En una conversación con el agregado agrícola de Chile en Washington, me comentó que Trump se basó en la sección 122, que le permite por 150 días al cobro de aranceles que podrían subir de un 10% a un 15%. Los aranceles no sólo afectan nuestras uvas, sino que también a los cítricos de esta región.

Estamos todos esperando que sea solamente el 10%, y que no se aumente, porque elolo está afectando los márgenes del negocio. Lo cierto es que ya con un 10% toda tu ganancia se convierte en humo, entonces más sería muy perjudicial. Se necesita retomar las conversaciones de ambos gobiernos para avanzar en estos temas.

 

Y en relación al System Approach para el mercado mexicano, su estado de avance y la perspectiva que se tiene en este sentido en la región de Coquimbo?

Mira, aquí se hizo las primeras experiencias y fueron muy, muy alentadoras. O sea, una gran oportunidad para esta región. Ha resultado muy bien y hay gente que lo maneja y lo conoce cómo funciona. Ahora todo depende del tema del mercado. Porque si el mercado no está bueno, por mucho que podamos llegar con system approach, la cosa no da. Sin embargo, la esperanza que no la vamos a perder nunca.

La hemos luchado durante muchos años y hoy día se ve que ahí hay una gran oportunidad para nosotros. El poder llegar sin fumigación a Estados Unidos es ideal y también poder llegar a otros países. Yo tengo mucha esperanza hoy en los países de Asia. Yo los he visitado, hemos hecho negocios con ellos y hay grandes oportunidades, hay que explorar eso, porque ahí hay muy buenas oportunidades, en Japón, Corea, ahí hay mercado para la fruta nuestra y con buenos resultados.

 

¿Cuáles creen que son indispensables para mantener esta competitividad?

Mira, yo creo que la experiencia que tuvimos desde el comienzo es importante. Tenemos muy buena fruta porque hay buena tierra,  buen clima y hay agua. Por lo tanto se dan las tres condiciones y el producto estrella de esta región fue y seguirá siendo la uva, la cual tiene grandes oportunidades.

También entramos con otros cultivos que son de hoja perenne, donde hoy día los estamos analizando. A lo mejor vamos a tener que seguir mirando la uva como nuestra apuesta, porque los cultivos perenne tienes que regarlos todo el año. La uva también necesita agua, pero en menor cantidad y eso se puede graduar.

 

Y con respecto a temas de infraestructura, logística o tecnología, ¿cómo encuentra que va encaminada la región?

Trabajamos pero muy de la mano con el gobierno regional y Frutas de Chile. Hemos tenido la oportunidad de participar para exponer la necesidad urgente de tener un buen puerto. Y hoy día te puedo decir con orgullo y con agradecimiento a Frutas de Chile que se consiguió, y como ves aquí hay oportunidades que a lo mejor todavía no las hemos podido manejar. No es que no sepamos, sabemos cómo, pero no las hemos podido manejar.

Hemos estado cambiando las miradas, especialmente en cuanto a los fletes marítimos. Entonces hay mucho trabajo que hacer. Sobretido que tenemos la infraestructura y las posibilidades seguras.

Fíjate que este puerto es el puerto de Chile que menos marejadas tiene. O sea, este puerto está abierto prácticamente durante todo el año. Esa es una tremenda situación para competir y la tenemos que aprovechar. Tenemos a Valparaíso, San Antonio, sobresaturado, pero está Coquimbo con el puerto con portacontenedores, un trabajo que se hizo entre todos y participamos como gremio.

Entonces yo creo que ahí hay algo que tenemos que seguir manejando para ver cómo se involucran las navieras para hacer un buen trabajo, un buen servicio.

 

Queremos que la agricultura recupere el lugar que le corresponde

María Inés Figari , en esta entrevista no habla solo desde el diagnóstico gremial, sino también desde una experiencia de vida vinculada al trabajo agrícola, a la empresa familiar, a las temporadas buenas y malas, y al contacto directo con productores pequeños, medianos y grandes.

En su relato hay conocimiento técnico, pero también una defensa al mundo rural y de las personas que lo sostienen. Por eso, su voz adquiere una dimensión distinta: no se limita a describir cifras o mercados, sino que recuerda que detrás de cada cosecha hay esfuerzo humano, aprendizaje acumulado y una forma de vida que muchas veces no recibe el reconocimiento que merece.

También repasa el presente de la temporada, los desafíos de la fruticultura en la Región de Coquimbo, el rol articulador de la Sociedad Agrícola del Norte y su visión sobre el futuro del agro en un escenario exigente y cambiante.

¿María Inés, puede enfatizar el rol de la SAN y  algún mensaje de incentivo a productores, exportadores, al gremio?

Tengo en mi espalda la responsabilidad de un gremio de 118 años, que no es menor, ¿no? Este fue un gremio desde el comienzo, muy bien considerado, con mucha participación. Claro, han pasado los años y tuve el honor de ser la primera mujer en presidir el gremio. Por lo tanto mi responsabilidad ha sido enorme.

Mis años de experiencia los quise poner al servicio de la región. Yo soy nacida acá en la IV Región, por lo tanto quiero mi región y quiero que a todos les vaya bien. Y han resultado cosas bastante, bastante importantes.

Sin embargo es importante trabajar juntos, la  unión nos hace fuertes. No tú allá y yo acá, no, juntos, juntos conversando el tema que nos preocupa a todos.

Entonces creo que vienen nuevos tiempos, vamos a tener más comprensión, porque lo que nos ha faltado es justamente ayudar a no demonizar el rubro agrícola, el cual a veces pasa por momentos duros y tristes. Hoy día queremos recuperar el lugar que nos corresponde dentro de la sociedad. Somos parte importante de tu comida, de la mía. La agricultura no solo produce alimentos, sostiene identidad, empleo y territorio.

Por lo tanto  no podemos ser adversarios, tenemos que tener la responsabilidad que nos ha dado la naturaleza. Y tenemos que un compromiso con la gente. Hoy día el mundo entero cuida su agricultura, porque ve en ella la continuidad, la seguridad alimentaria.

Un país sin seguridad alimentaria pierde su libertad. Y eso es lo que queremos relevar hoy día. Les mando un abrazo grande para todos los agricultores, siempre hemos sido sufridos, eso no es novedad. Que un año la cereza, que otro año la uva, que las manzanas hoy día están en su apogeo, ayer el apogeo las nueces, las almendras etc. Y por lo tanto lo que yo pido es comprensión, no ataque.

o que nos demonicen y que digan que estamos secando el planeta. Nolo hemos secado. Esas personas que hablan se han olvidado, que comen gracias al esfuerzo físico, humano, familiar. El agricultor entrega todo, todo por su trabajo. Merece el reconocimiento del país. Ese es el mensaje que dejo.

 

 

Compartir

Noticias Relacionadas
Medios Relacionados

Suscríbete a