News

Imagen: Freepik

La fruta no “engorda de noche”: la ciencia desarma uno de los mitos alimentarios más persistentes

  • La creencia de que la fruta consumida en la cena o como postre nocturno favorece el aumento de peso no cuenta con respaldo científico. La evidencia disponible apunta, más bien, a que el consumo de fruta entera se asocia con mejores resultados de peso y adiposidad dentro de una dieta saludable.

La fruta sigue cargando con uno de los prejuicios más repetidos en nutrición cotidiana: que comerla en la noche “engorda”. Sin embargo, la evidencia revisada por Diario Frutícola y la literatura científica disponible apuntan en otra dirección. El momento del día no convierte a la fruta en un alimento problemático; lo que realmente pesa en la balanza es el patrón alimentario completo, la cantidad total de energía consumida y la calidad de los productos que reemplazan a opciones como la fruta fresca. Ver antecedentes del estudio aquí

La nutricionista Isabel Yagüe, de la Clínica Universidad de Navarra, recuerda que toda fruta es válida, que la recomendación de cinco porciones al día entre frutas y verduras es un mínimo y no un máximo, y que no existe base para afirmar que la fruta consumida de noche provoque aumento de peso por sí sola. También subraya que muchas personas, por temor a ese supuesto efecto, terminan sustituyendo la fruta por postres con peor perfil nutricional. Más antecedentes aquí

El respaldo científico más directo para ese enfoque aparece en una revisión sistemática y metaanálisis de estudios prospectivos en adultos, publicada en PLOS One, que encontró una asociación inversa entre mayor consumo de fruta y cambios de peso corporal, así como una reducción del riesgo de adiposidad. Otra revisión sistemática en adultos concluyó que la fruta entera se vincula con menor riesgo de aumento de peso a largo plazo, mientras que el jugo de fruta muestra una señal opuesta cuando se analiza su relación con la ganancia de peso.

En paralelo, la Organización Mundial de la Salud distingue entre los azúcares naturalmente presentes en la fruta entera y los azúcares libres. En su guía sobre consumo de azúcares, la OMS centra sus recomendaciones en reducir los azúcares libres para disminuir el riesgo de aumento de peso no saludable y caries, una categoría en la que sí entran los jugos de fruta, a diferencia de la fruta intacta. Esa diferencia es clave para entender por qué la fruta entera conserva un lugar favorable dentro de una alimentación saludable. Guía de la OMS aquí.

Visto así, el mito de la fruta nocturna pierde sustento. No hay evidencia seria que permita afirmar que una manzana, una pera o una mandarina cenadas tarde tengan un efecto engordante propio por el horario. Lo que sí muestran las guías y revisiones es que la fruta entera, por su fibra, agua y baja densidad energética, puede ser una mejor decisión que muchos postres ultraprocesados o azucarados.

Compartir

Noticias Relacionadas
Medios Relacionados

Suscríbete a