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Trump suspende ley de transporte marítimo para facilitar suministro de combustible y fertilizantes

El presidente Donald Trump anunció esta semana la suspensión temporal de una ley de transporte marítimo de hace un siglo, con el objetivo de facilitar el movimiento de combustibles y mitigar el aumento en los costos de la energía, disparados tras el inicio del conflicto armado entre Estados Unidos e Israel contra Irán.

A través de una orden ejecutiva, la Casa Blanca emitió una exención de 60 días a la Ley Jones (Jones Act) de 1920. Esta normativa prohíbe que buques con bandera extranjera transporten mercancías entre puertos estadounidenses, exigiendo que dichas embarcaciones sean construidas, tripuladas y propiedad de ciudadanos de EE. UU.

Con esta medida, el gobierno permitirá que tanqueros internacionales trasladen petróleo, gas natural licuado, carbón y fertilizantes a lo largo de las costas del país. Según la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, la decisión busca «mitigar las interrupciones a corto plazo en los mercados petroleros» mientras el ejército estadounidense avanza en los objetivos de la denominada «Operación Epic Fury».

 

Impacto en los precios y contexto bélico

La medida llega en un momento crítico para la administración Trump, que intenta equilibrar su estrategia militar en Medio Oriente con el malestar interno debido a la inflación. Desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, los precios de la gasolina en Estados Unidos han subido más de un 27%.

El precio del crudo Brent superó esta semana los 108 dólares por barril, luego de que Irán denunciara ataques contra su infraestructura de gas. Además, el bloqueo en el Estrecho de Ormuz —por donde transita una quinta parte del petróleo mundial— ha estrangulado los suministros globales, obligando a Washington a buscar alternativas logísticas internas para mover sus reservas.

Aunque la administración defiende la exención como una herramienta para «fortalecer las cadenas de suministro críticas», diversos sectores han expresado dudas. Grupos de la industria marítima estadounidense cuestionan si la medida realmente tendrá un impacto significativo en el precio final que paga el consumidor en la gasolinera, mientras que analistas logísticos sugieren que el efecto será moderado, facilitando principalmente el flujo de combustible desde la Costa del Golfo hacia el noreste de Estados Unidos.

Esta acción se suma a otras medidas de emergencia, como la orden a empresas petroleras para reactivar la producción offshore en California, en un esfuerzo desesperado por estabilizar el mercado energético en plena economía de guerra.

Fuente: The Guardian

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