Las primeras precipitaciones del otoño 2026 comenzarán a hacerse presentes en la provincia del Choapa, en la Región de Coquimbo, marcando el inicio de la temporada lluviosa en una zona que arrastra años de déficit hídrico y alta vulnerabilidad climática.
De acuerdo con el Centro Científico CEAZA, el evento estará asociado al paso de un sistema frontal que afectará principalmente entre la tarde del miércoles 6 y la madrugada del jueves 7 de mayo, con lluvias en sectores interiores y nieve en zonas cordilleranas.
El meteorólogo del CEAZA, Tomás Caballero, explicó que “las precipitaciones comenzarían durante la tarde del miércoles, alcanzarían su mayor intensidad durante la noche y tenderían a declinar hacia la madrugada del jueves”, detallando además que los mayores montos se concentrarían en los valles de Salamanca y Cuncumén.
El pronóstico indica que la isoterma 0°C se ubicará entre los 2.500 y 2.800 metros sobre el nivel del mar, lo que permitirá la caída de nieve desde aproximadamente los 2.300 metros en sectores cordilleranos.
Este comportamiento se considera normal para la época, aunque adquiere especial relevancia en una región donde las precipitaciones son escasas y altamente variables.
La llegada de este primer sistema frontal ocurre en un contexto marcado por una prolongada sequía. La Región de Coquimbo acumula varios años con caudales bajo lo normal y niveles de embalses críticos, lo que ha afectado directamente la actividad agrícola y la disponibilidad de agua.
En la cuenca del río Choapa, donde se concentrarán las precipitaciones, el régimen hídrico depende en gran medida de las lluvias invernales, que suelen concentrarse en pocos eventos durante el año.
Este primer evento también se enmarca en proyecciones climáticas más auspiciosas para 2026. El CEAZA ha anticipado un invierno con precipitaciones dentro de rangos normales e incluso sobre lo normal, influenciado por la posible llegada del fenómeno de El Niño.
Sin embargo, los especialistas advierten que un solo sistema frontal no es suficiente para revertir el déficit acumulado, por lo que será clave la frecuencia e intensidad de las lluvias en los próximos meses.
Desde el organismo recomiendan a la población y al sector productivo mantenerse informados sobre la evolución del sistema frontal, especialmente en zonas rurales y cordilleranas, donde podrían registrarse impactos asociados a precipitaciones concentradas.