La industria del arándano en Colombia se consolida como uno de los sectores más dinámicos del agro, logrando en 2025 una producción de 12.000 toneladas distribuidas en aproximadamente 1.000 hectáreas cultivadas. Esta expansión responde a una estrategia que, por ahora, pone el foco en el mercado interno: actualmente, el 95% de los arándanos producidos en el país se consume localmente. Esta preferencia doméstica es tan robusta que, a pesar del incremento en la oferta propia, la nación debió importar el fruto por un valor superior a los 10 millones de dólares entre enero y septiembre del año pasado para cubrir la demanda.
Para el ciclo de 2026, las proyecciones son ambiciosas y apuntan a un crecimiento del 20% en el área sembrada, lo que elevaría la superficie técnica a unas 1.200 hectáreas. El impacto económico de este rubro es notable, ya que se estima que por cada bloque de 200 hectáreas se requiere una inversión cercana a los 50 millones de dólares, con una capacidad de generar más de 30.000 empleos entre directos e indirectos. Este desarrollo se concentra principalmente en regiones como Cundinamarca y Boyacá, aunque nuevas zonas en Antioquia, Cauca y el Eje Cafetero están ganando protagonismo gracias a la posibilidad de producir durante todo el año sin interrupciones estacionales.
En el ámbito internacional, aunque el volumen exportado es todavía una fracción de la producción total, las cifras muestran un avance sostenido. Durante 2025, Colombia despachó cerca de 574.607 kilogramos de la fruta, generando ingresos por un valor de entre 3 y 3,5 millones de dólares. El mercado de Estados Unidos se mantiene como el destino predilecto, captando entre el 80% y el 90% de los envíos, mientras el gremio trabaja en la apertura de plazas estratégicas en China, Brasil y México para diversificar su presencia global en los próximos años.
Fuente hortidaily.es