El mercado internacional de granos reaccionó con fuerza tras el reciente anuncio de un acuerdo agrícola de gran envergadura entre Estados Unidos y China. La Casa Blanca confirmó que el gobierno de Pekín se ha comprometido a adquirir un mínimo de 17.000 millones de dólares anuales en productos agrícolas estadounidenses en un plan extendido hasta el año 2028. Esta medida se dio a conocer luego de la visita oficial del presidente Donald Trump a la capital china, lo que generó un optimismo inmediato entre los operadores del sector.
La respuesta de los mercados no se hizo esperar en las operaciones de las bolsas mundiales. Los contratos de futuros del maíz experimentaron un incremento intradía de hasta el 3,8%, posicionándose como el mayor repunte registrado en los últimos seis meses. Por su parte, el trigo acompañó la tendencia con un sólido avance del 3,1%, mientras que otros productos clave como la soja y el algodón también operaron en terreno positivo durante la jornada.
Los analistas destacan que este nuevo marco comercial resulta sumamente beneficioso para el trigo y el maíz debido a que amplía el espectro de las negociaciones previas. Este entendimiento se construye sobre la base de un acuerdo sellado en octubre de 2025 entre Donald Trump y su par chino, Xi Jinping, en el cual el gigante asiático se había comprometido a adquirir 25 millones de toneladas de soja al año. Además, la Casa Blanca detalló que Pekín decidió reabrir su mercado para la carne vacuna estadounidense tras habilitar los registros de exportación de más de 400 instalaciones de procesamiento.
Con estas compras, China reanudará de forma significativa la importación de maíz de origen estadounidense tras un periodo de inactividad de casi dos años. Las compras externas del país asiático ya venían mostrando una fuerte aceleración, con un incremento superior al 80% interanual acumulado hasta el primer cuatrimestre, debido en gran parte a los severos daños que sufrieron los cultivos del norte de China por las intensas lluvias del año pasado.
A pesar del impulso inicial en las cotizaciones, un sector del mercado mantiene una mirada cauta respecto al alcance definitivo del pacto. Algunos operadores señalaron que las proyecciones previas a la cumbre esperaban un anuncio aún más abarcador y que los precios todavía se sitúan por debajo de sus máximos recientes. Asimismo, existen factores de riesgo global que preocupan a los inversores, tales como la tensión geopolítica en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz que encarecen los insumos, sumado a los últimos datos macroeconómicos que sugieren una desaceleración en el crecimiento de la economía china.