El Hotel Santa Cruz se transformó en el escenario de un encuentro que promete marcar un antes y un después para la industria de la ciruela deshidratada en Chile. Con una asistencia que superó los cien participantes, entre productores, exportadores y autoridades del sector público, la jornada ratificó el compromiso del agro chileno con los más altos estándares ambientales internacionales.
El evento, liderado por la asociación gremial Chileprunes, se centró en dos grandes hitos: la entrega de las primeras certificaciones de sustentabilidad a plantas procesadoras (Chile Origen Consciente) y la firma del nuevo Acuerdo de Producción Limpia enfocado de manera directa en la producción primaria.

Durante la apertura, el presidente de Chileprunes, Pedro Pablo Díaz, destacó el valor de un sector que muchas veces trabaja de forma silenciosa dentro del territorio nacional, pero que hacia el exterior se posiciona indiscutidamente como el mejor del mundo.
Este prestigio global ahora cuenta con un respaldo institucional renovado gracias al Programa Chile Origen Consciente del Ministerio de Agricultura, que apoya el cumplimiento de estas exigencias de sostenibilidad en toda la cadena de valor.
Al encuentro también asistieron figuras relevantes del aparataje estatal, como el Seremi de Agricultura de la región, Carlos Valdés, la directora subrogante de ProChile, Paulina Valderrama, y el director ejecutivo de la Fundación para la Innovación Agraria, Andrés Gálmez, quienes manifestaron su firme apoyo a esta estrategia de competitividad.

El momento cúlmine de la cita fue el reconocimiento a ocho destacadas empresas procesadoras que lograron cumplir con todas las metas impuestas por el Acuerdo de Producción Limpia a nivel de instalaciones. Compañías de la talla de Pacific Nut, Prunesco, Sofruco, Sunsweet, Superfruit, Goodvalley, Agrícola La Palma y Procesadora y Deshidratadora Colchagua recibieron oficialmente el Certificado ChOC. La relevancia de este grupo no es menor, ya que en conjunto representan el sesenta y ocho por ciento de la producción total del país, transformando este logro en un avance sistémico para todo el rubro.
De forma paralela, también se colocó foco sobre el futuro y el manejo en el campo. El evento sirvió para formalizar la adhesión de nuevas empresas agrícolas al Acuerdo de Producción Limpia (APL) a nivel de huertos, un paso indispensable para asegurar que las buenas prácticas comiencen desde la misma tierra donde crece la fruta. Según los últimos datos entregados por la organización, el proceso para predios ya cuenta con seis empresas y más de quince campos incorporados en esta etapa inicial de convocatoria.
En el sector industrial explicaron que el objetivo final es ambicioso, ya que para obtener el derecho de uso del sello Origen Consciente en el empaque final, las compañías exportadoras tendrán la obligación de tener certificados tanto sus huertos como sus plantas, asegurando una trazabilidad total y transparente ante los compradores extranjeros.

La jornada también contempló un espacio de análisis técnico y de mercado de gran valor para los asistentes. Karina Orellana, representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, expuso sobre las herramientas digitales disponibles para modernizar la gestión de la sustentabilidad en el campo.
Por su parte, el investigador de la Universidad Católica, Marcelo Werneck, abordó el impacto económico de estas medidas, demostrando que los consumidores de los mercados más exigentes valoran tanto el origen local y la calidad certificada que están dispuestos a pagar un precio preferencial, lo que termina compensando con creces los costos de la implementación en los huertos. Con miras a mantener este dinamismo, Chileprunes ya agendó sus próximos encuentros técnicos para el mes de junio, enfocados en el manejo integrado de plagas, consolidando así una estrategia continua de profesionalización para el agro nacional.
Redacción News Frutas de Chile según información de ChilePrunes