Fortalecer la competitividad de la principal región frutícola de Chile fue el objetivo de una mesa de trabajo encabezada por el ministro (s) de Agricultura, Francesco Venezian, junto a la delegada presidencial regional de O’Higgins, Susana Pinto, instancia que reunió a productores, exportadores, comercializadores, gremios y servicios públicos para avanzar en soluciones coordinadas a los principales desafíos que enfrenta el sector.
La Región de O’Higgins concentra una parte significativa de la producción y exportación nacional de fruta fresca, por lo que materias como la disponibilidad de mano de obra, la seguridad hídrica, el cambio climático, la seguridad rural y la modernización de los procesos regulatorios fueron identificadas como prioritarias para mantener la competitividad de la actividad.
En la reunión también participaron el director nacional del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, el seremi de Agricultura de O’Higgins, Carlos Valdés, además de representantes de toda la cadena productiva frutícola, quienes abordaron alternativas para mejorar la coordinación entre el sector público y privado.
Uno de los temas que despertó mayor interés fue la búsqueda de mecanismos para enfrentar el déficit de trabajadores temporales, una problemática que afecta recurrentemente a la fruticultura durante las temporadas de cosecha. En ese contexto, las autoridades revisaron aspectos relacionados con los procesos migratorios y la necesidad de agilizar procedimientos administrativos que permitan responder de manera más eficiente a los requerimientos del sector.
Durante la jornada también se analizó la posibilidad de desarrollar un sello de calidad para la fruta de O’Higgins, iniciativa que apunta a reforzar la identidad regional, diferenciar la producción y generar mayor valor agregado en los mercados internacionales.
El ministro (s) de Agricultura, Francesco Venezian, destacó que este tipo de instancias permiten avanzar en soluciones concretas a partir del diálogo entre los distintos actores de la industria.»El foco de esta reunión fue abordar las problemáticas que hoy enfrenta el sector en materias como migración, regulaciones, procesos administrativos y seguridad rural. Lo más importante son los procesos de coordinación que surgen entre el Estado y los productores para contribuir a resolver los desafíos de la agricultura», señaló la autoridad.
La agenda desarrollada en O’Higgins se suma a otras iniciativas que buscan fortalecer la innovación y la competitividad regional. En las últimas semanas, la región también fue sede de Agro-Tech O’Higgins 2026, encuentro que reunió a especialistas nacionales e internacionales para abordar soluciones en inteligencia artificial, agricultura de precisión, gestión hídrica, trazabilidad y transferencia tecnológica, consolidando a O’Higgins como un polo de innovación para el desarrollo agroalimentario del país.
El encuentro reafirmó la importancia de mantener una articulación permanente entre autoridades, productores, exportadores y gremios para enfrentar un escenario marcado por mayores exigencias internacionales, variabilidad climática y la necesidad de mejorar la productividad de una industria clave para las exportaciones agroalimentarias chilenas.