El sistema frontal que azota la zona centro-sur del país ha desatado una escalada de emergencias hídricas. Durante la tarde y noche del domingo, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) elevó a alerta roja la situación en once comunas: seis en la Región de Ñuble, cuatro en el Maule y una en el Biobío.
La medida, que reemplaza alertas amarillas previas, responde a registros de la Dirección General de Aguas que confirman caudales en umbral rojo en varios ríos, activando un despliegue extraordinario de recursos.
La primera alerta roja se declaró a las 16:45 horas en la comuna de Arauco (Biobío), tras el incremento del río Pichilo medido en la estación hidrométrica local. Luego, a las 21:39, se sumaron San Fabián y Ñiquén (Ñuble) por la crecida del río Perquilauquén, según datos de la estación San Manuel. Minutos después, a las 22:01, el organismo amplió la alerta a Pinto, Coihueco, Chillán y Chillán Viejo (Ñuble) ante el aumento de los ríos Chillán y Niblinto, cuyas estaciones marcaron niveles críticos.
Finalmente, cerca de la medianoche, se activó la alerta para Linares, Longaví, Villa Alegre y Parral (Maule) por los ríos Achibueno y Perquilauquén. La alerta roja implica la movilización de todos los recursos disponibles para enfrentar la contingencia, dada la extensión y severidad del evento