A 27 años de la firma del Tratado de Libre Comercio entre ambos países, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales de Chile, Paula Estévez Weinstein, destacó que existe voluntad política y empresarial para profundizar los intercambios comerciales y las inversiones. La estrategia se inserta, además, en la búsqueda chilena por diversificar sus mercados internacionales.
Chile y México buscan abrir una nueva etapa en su relación económica y comercial, aprovechando la trayectoria construida entre ambos países y las oportunidades que ofrece un escenario internacional marcado por la necesidad de diversificar mercados.
Así lo planteó la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales de Chile, Paula Estévez Weinstein en el marco de una visita de trabajo a ese país para participar en reuniones de la Alianza del Pacífico.
La autoridad destacó que, tras 195 años de relaciones diplomáticas y a 27 años de la firma del Tratado de Libre Comercio entre Chile y México, existen condiciones para profundizar los vínculos económicos.
De acuerdo con la subsecretaria, tanto los gobiernos como el sector empresarial de las dos naciones muestran interés en dar un nuevo impulso a los intercambios comerciales y a las inversiones.
“Primero es la decisión política de reimpulsar esta relación con México. Cuando hay acuerdo de voluntad política, viene de la mano la voluntad empresarial”, señaló Estévez Weinstein en la entrevista.
Uno de los aspectos destacados por la autoridad chilena es el espacio que todavía existe para incrementar la presencia empresarial y las inversiones entre ambos países.
La subsecretaria señaló que hay interés de empresarios chilenos por invertir en México y recordó que Chile cuenta con inversiones relevantes en ese mercado. Al mismo tiempo, planteó que todavía existe un amplio margen para continuar fortaleciendo la relación económica bilateral.
“Tienen cifras de inversión importantes, pero todavía hay un espacio enorme para seguir creciendo entre ambos países que son hermanos, que tienen una relación diplomática de hace más de 200 años”, expresó.
Para Chile, esta relación se produce además en momentos en que el país busca ampliar y diversificar los destinos de sus exportaciones, reduciendo la exposición que implica una elevada concentración comercial en determinados mercados.
La funcionaria puso como ejemplo las diferencias existentes en la estructura del comercio exterior de ambos países. Según señaló, Estados Unidos representa alrededor del 85% del comercio mexicano, mientras que China constituye el principal socio comercial de Chile, con aproximadamente un 36%.
Ese escenario, sostuvo, refuerza la importancia de continuar ampliando la red de socios y destinos comerciales.
La estrategia chilena no se limita a América Latina. Estévez Weinstein destacó que el país está profundizando su apertura hacia distintos mercados internacionales.
Chile mantiene negociaciones comerciales con India y que recientemente avanzó en un acuerdo con Filipinas. Asimismo, mencionó el inicio de procesos de negociación comercial con Marruecos y Bangladesh.
La mirada está puesta especialmente en mercados con grandes poblaciones y creciente capacidad de consumo.
“Si sumamos India, Bangladesh y Filipinas, ahí tenemos un mercado de 2 mil millones de personas”, señaló la subsecretaria, destacando que la diversificación constituye uno de los objetivos de la política comercial chilena.
Para las empresas exportadoras, la apertura de nuevos mercados puede significar mayores alternativas comerciales y una disminución de la dependencia respecto de los principales destinos actuales.
México y Chile también comparten su participación en la Alianza del Pacífico, bloque integrado además por Colombia y Perú.
Estévez Weinstein resaltó la disposición de los cuatro países por fortalecer este mecanismo regional y avanzar en una agenda común que permita profundizar los intercambios económicos.
Según manifestó, existe “una señal política muy clara” de que los integrantes de la Alianza están decididos a ampliarla, en un proceso al que podría incorporarse Costa Rica.
La autoridad chilena añadió que México y Chile mantienen una relación pragmática y valoró las señales entregadas por el gobierno chileno para profundizar el vínculo bilateral.
La relación económica entre Chile y México también contempla un mayor impulso a las inversiones. De acuerdo con las cifras mencionadas por la subsecretaria en la entrevista, las inversiones mexicanas en Chile ascienden aproximadamente a US$1.300 millones, nivel todavía distante de las inversiones provenientes de países como Estados Unidos y Canadá.
Estévez Weinstein destacó que Chile busca atraer nuevos capitales ofreciendo estabilidad institucional y regulatoria, además de incentivos para la inversión.
También mencionó modificaciones tributarias orientadas a mejorar las condiciones para las empresas, señalando la reducción de cargas impositivas como parte de las señales destinadas a fortalecer la competitividad del país.
En este contexto, el acercamiento con México aparece como parte de una estrategia más amplia de Chile para consolidar relaciones con socios tradicionales, atraer nuevas inversiones y, al mismo tiempo, abrir oportunidades comerciales en mercados que permitan diversificar el destino de sus exportaciones.
Para el sector exportador chileno, la profundización del vínculo con México podría representar una nueva plataforma de crecimiento dentro de América Latina, especialmente si el impulso político se traduce en mayor intercambio empresarial y nuevas oportunidades comerciales.