Los productores de palta de Nueva Zelanda continúan evaluando la magnitud de los daños tras enfrentar una inusual y severa helada invernal, considerada por la industria como el evento climático de bajas temperaturas más perjudicial para el sector desde 1995. A pesar del impacto en los huertos y de una previsible reducción en el volumen total comercializable, la Asociación Neozelandesa de la Palta (NZ Avocado) proyecta que el descenso general será acotado y que los compromisos comerciales asumidos con los mercados de exportación no se verán comprometidos.
El evento meteorológico extremo tuvo lugar durante la noche del 5 al 6 de agosto, cuando los termómetros en las principales zonas productoras cayeron abruptamente hasta los -5 °C, prolongándose bajo cero por varias horas. Brad Siebert, director ejecutivo de NZ Avocado, confirmó la gravedad del suceso, que evidenció la vulnerabilidad del sector hortofrutícola ante contingencias climáticas concentradas en un corto lapso de tiempo.
Las regiones de Bahía de Plenty y Waikato resultaron particularmente afectadas en una fase crítica del ciclo productivo. En numerosos huertos comerciales se constató una significativa caída de fruta, quemaduras en el follaje y afectación de brotes florales tempranos. Por normativa fitosanitaria y de calidad, todo producto caído o con daños visibles por frío queda estrictamente inhabilitado para su venta, tanto a nivel doméstico como en los envíos de exportación. Además, según reportes del Foro Tamahare y antecedentes técnicos de NZ Avocado, en episodios de heladas extremas el daño en brotes florales de árboles jóvenes de palta Hass sin protección puede comprometer hasta el 93% del desarrollo de la siguiente floración.
El impacto llega en un momento de ajustes para la temporada. En julio pasado, la proyección oficial neozelandesa ya anticipaba una cosecha de 7,4 millones de bandejas de 5,5 kg (unas 40.700 toneladas), lo que representaba una baja del 6% respecto a los pronósticos preliminares. Durante el ejercicio 2024/25, el país produjo cerca de 41.800 toneladas, distribuidas equitativamente entre 3,79 millones de cajas para el mercado internacional y 3,80 millones destinadas al consumo local, generando retornos por 109 millones de dólares neozelandeses (alrededor de 437 millones de yuanes) a junio de 2025.
Con la puesta en marcha de los programas de despacho hacia destinos estratégicos en Asia, Canadá y, posteriormente, Australia, la menor disponibilidad de fruta apta ajustará la oferta exportable y acentuará la competencia por los lotes disponibles. En el ámbito interno, el mercado prevé posibles fluctuaciones de calibre, episodios de desabastecimiento puntual en góndolas y presiones al alza en los precios al consumidor, a la espera de que concluyan las evaluaciones definitivas en terreno para dimensionar también los efectos sobre la cosecha de la siguiente temporada.