La agroindustria chilena de frutas y hortalizas mantuvo un sólido desempeño durante los primeros ocho meses de 2026, apoyada especialmente por el fuerte crecimiento de los productos congelados y, dentro de esta categoría, por los envíos de frambuesas y cerezas.
Entre enero y agosto, las exportaciones de frutas y hortalizas procesadas alcanzaron US$2.271 millones, lo que representa un crecimiento de 7% respecto de igual período de 2025.
El resultado supera el ritmo de expansión registrado por las exportaciones chilenas de alimentos en su conjunto, que totalizaron US$9.457 millones, con un incremento de 3,6%, de acuerdo con cifras de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI).
Uno de los segmentos más dinámicos fue el de las frutas y hortalizas congeladas, cuyos embarques alcanzaron US$607 millones, con un crecimiento de 13%.
La categoría representa así más de una cuarta parte del valor total exportado por la agroindustria de frutas y hortalizas durante el período.
Entre los productos con mayor avance destacaron las frambuesas congeladas, cuyos envíos aumentaron 63% en valor, mientras las cerezas congeladas registraron un crecimiento de 51%.
El desempeño estuvo explicado tanto por mayores volúmenes como por una mejora en los precios promedio de exportación.
En el caso de las frambuesas, el volumen exportado aumentó 33%, mientras su precio promedio avanzó 23%. Las cerezas, en tanto, registraron un incremento de 32% en las toneladas embarcadas y una mejora de 15% en el precio promedio.
Estos resultados muestran un escenario favorable para segmentos que permiten extender la vida comercial de la fruta y agregar valor más allá de la exportación en fresco.
Estados Unidos se mantuvo como el principal mercado para los congelados chilenos, seguido por Australia, Canadá, Japón y Corea del Sur.
La categoría también mostró avances en diversificación comercial. Mientras en 2025 los congelados chilenos llegaron a 60 mercados, entre enero y agosto de este año alcanzaron 63 destinos.
La ampliación del número de compradores internacionales es un elemento relevante para la agroindustria, especialmente en un escenario de creciente competencia y volatilidad en los mercados internacionales.
A diferencia de los congelados, otros segmentos de la agroindustria mostraron retrocesos durante el período.
Las pulpas disminuyeron 14% en valor, afectadas principalmente por la caída de las exportaciones de pasta de tomate.
Los jugos concentrados retrocedieron 13%, mientras los productos deshidratados disminuyeron 7% y las conservas 3%.
En pulpas y conservas, la disminución del valor exportado estuvo asociada, al menos parcialmente, a menores precios promedio. En jugos, en cambio, la principal explicación fue una reducción de los volúmenes enviados al exterior.
Pese a las diferencias entre categorías, la industria de frutas y hortalizas procesadas mantuvo una amplia presencia internacional.
Entre enero y agosto de 2026, sus productos llegaron a 105 países.
Estados Unidos e Italia encabezaron los destinos, cada uno con una participación de 16%, seguidos por Alemania, con 8%.
También destacó el avance comercial de las conservas, que pasaron de llegar a 43 mercados en 2025 a 70 destinos durante este año, reflejando una mayor diversificación de la oferta chilena.
Juan Manuel Mira, presidente de Chilealimentos, destacó el papel que están jugando los congelados en el crecimiento del sector.“El desempeño de agosto muestra que la agroindustria está creciendo a un ritmo mayor que el conjunto de las exportaciones de alimentos y que los congelados están jugando un papel especialmente relevante en este resultado. Frambuesas y cerezas están mostrando una combinación positiva de mayores volúmenes y mejores precios, lo que da cuenta de la capacidad de la industria para agregar valor y responder a la demanda internacional”, señaló.
El comportamiento de los congelados refuerza además el papel de la agroindustria como alternativa para canalizar producción frutícola hacia mercados internacionales, diversificar formatos de comercialización y capturar mayor valor a través del procesamiento.