La palta es ampliamente reconocida por su aporte de grasas monoinsaturadas, carotenoides y compuestos fenólicos. Ahora, una investigación publicada en el Journal of Cosmetic Dermatology aporta antecedentes sobre un posible beneficio adicional de esta fruta: su relación con determinados parámetros asociados a la firmeza y elasticidad de la piel.
El trabajo, desarrollado por investigadores vinculados al Center for Human Nutrition y la David Geffen School of Medicine de la Universidad de California en Los Ángeles, analizó qué ocurría cuando mujeres adultas incorporaban una palta diaria durante ocho semanas a su alimentación.
El ensayo incluyó a 39 mujeres de entre 27 y 73 años, quienes fueron distribuidas aleatoriamente en dos grupos. Una parte consumió una palta todos los días durante ocho semanas, mientras que el grupo control mantuvo su alimentación habitual.
Los investigadores evaluaron características físicas de la piel, entre ellas elasticidad, firmeza, hidratación, pigmentación y producción de sebo. También analizaron la resistencia de la piel a la radiación UVB mediante una prueba estandarizada.
Al término de las ocho semanas, el grupo que consumió palta registró mejoras en distintos parámetros de elasticidad y firmeza en la piel de la frente respecto de sus valores iniciales. Al comparar ambos grupos, uno de los indicadores de firmeza mostró una mejora estadísticamente significativa en quienes habían consumido palta diariamente.
Los resultados, sin embargo, no fueron positivos en todos los parámetros estudiados. Los investigadores no encontraron diferencias significativas entre el grupo de palta y el grupo control en hidratación, pigmentación, producción de sebo o resistencia a la radiación UVB.
La hipótesis de los investigadores está relacionada con la composición nutricional de la palta.
Esta fruta es una fuente dietaria de ácidos grasos monoinsaturados, carotenoides y compuestos fenólicos, nutrientes que han sido estudiados por su relación con procesos antioxidantes y con la salud de distintos tejidos.
Los autores señalan además que investigaciones experimentales previas han planteado mecanismos relacionados con la expresión de elastina y colágeno, dos componentes estructurales fundamentales para mantener la elasticidad y firmeza de la piel.