El pasillo de frutas y verduras en los supermercados ha dejado de ser un simple expositor de productos básicos a granel. En un contexto marcado por la inflación —donde encuestas señalan que el alza de precios ha llevado a uno de cada tres hogares en Estados Unidos a recortar la compra de productos frescos—, la industria está respondiendo con soluciones que combinan practicidad, nuevas experiencias de sabor y adaptación cultural para mantener el atractivo en el carro de compras.
Esta transformación es impulsada por referentes del sector reconocidos por The Packer, quienes demuestran cómo la conveniencia, la agilidad en redes sociales y la segmentación multigeneracional están cambiando las reglas del juego.
Para los hogares con poco tiempo, los productos listos para consumir o de valor agregado se han vuelto una solución valorada. Según Bobby Chacko, director ejecutivo de Bonduelle Americas, los consumidores no ven el ahorro de tiempo y el presupuesto como conceptos opuestos, siempre que la calidad justifique el costo.
La estrategia, explica Chacko, no consiste en reducir el valor del producto para bajar precios, sino en optimizar los costos internos de la cadena. Esto implica fortalecer la cadena de frío —reduciendo tiempos entre la cosecha y el empaque— y aplicar tecnología de atmósfera modificada en los envases para prolongar la frescura y vida útil de ensaladas y platos preparados.
El interés por nuevas variedades y sabores también ha ganado terreno, especialmente en frutas como la piña, con opciones que van desde versiones miniatura hasta variedades dulces o bajas en acidez como Pinkglow, Rubyglow o Precious Honeyglow.
Robert Schueller, director de relaciones públicas de Melissa’s Produce, destaca que la clave para convertir la curiosidad en ventas radica en la educación omnicanal en el punto de venta (recetarios, códigos QR y señalética) y una rápida respuesta ante lo que ocurre en plataformas digitales. Un ejemplo fue la tendencia viral del helado con sandía en redes: en cuestión de días, la empresa adaptó la idea a distintas frutas de su catálogo, impulsando de inmediato las ventas tanto en tiendas físicas como en canales digitales.
El cambio demográfico también redefine las estrategias de comercialización, particularmente en el segmento de consumidores hispanos. Robert Veilleux, vicepresidente de operaciones de frutas, verduras y flores de Heritage Grocers Group, advierte que los supermercados ya no pueden enfocarse únicamente en la primera generación de compradores con formatos tradicionales.
Para Veilleux, la oferta debe evolucionar hacia opciones grab-and-go (listas para llevar) y de conveniencia que atraigan a las nuevas generaciones, desterrando además el mito de que los consumidores de este mercado buscan menor calidad a cambio de precios bajos. Asimismo, subraya la necesidad de transformar el vínculo comercial: superar la relación transaccional entre proveedor y cliente para construir alianzas estratégicas basadas en la inversión compartida, la transparencia y la asunción conjunta de riesgos.