Lluvias torrenciales interrumpen la cosecha de uva de mesa en el norte de Perú y amenazan los envíos internacionales
Las precipitaciones provocadas por el fenómeno de El Niño obligaron a pausar labores y recortar programas de exportación en regiones como Piura, mientras el mercado europeo prevé mermas de hasta un 20% y solapamientos de oferta hacia fin de año.
Los productores de uva de mesa del norte peruano enfrentan serias complicaciones logísticas y agrícolas debido a las intensas precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño. Las lluvias torrenciales que anegaron sectores clave de Piura forzaron a diversos exportadores a paralizar temporalmente las labores de cosecha durante la semana 43, mientras que otros optaron por recortar sus volúmenes programados para exportación debido a las dificultades operativas en campo y transporte.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) advirtió que el panorama climático podría recrudecer a partir de los primeros días de noviembre, con riesgo inminente de huaicos e inundaciones repentinas. De acuerdo con los pronósticos oficiales, los episodios de lluvias más frecuentes se concentrarán en las regiones de Tumbes y Piura —afectando también áreas de Lambayeque—, y se prevé que las precipitaciones a lo largo de la costa norte puedan prolongarse de manera intermitente hasta marzo. La persistencia del agua sobre los cultivos supone un riesgo directo para la condición fitosanitaria, calidad y vida útil de la fruta.
Esta contingencia climática irrumpe en una temporada atípica, ya que las elevadas temperaturas aceleraron el desarrollo del cultivo y motivaron que la cosecha en Piura iniciara unas tres semanas antes de lo habitual. Esto se reflejó en un dinamismo comercial récord durante las primeras semanas: cifras de la consultora de inteligencia de mercado FreshFruit Perú indican que entre las semanas 38 y 41 el país despachó 57.700 toneladas de uva —prácticamente en su totalidad originadas en el norte—, triplicando las 18.800 toneladas registradas en idéntico periodo del año 2025.
De acuerdo al medio Fruitnet, el impacto de las lluvias en Perú mantiene en alerta a los principales importadores europeos. La firma alemana Kölla señaló que, como consecuencia directa de El Niño, los agricultores del norte peruano estiman pérdidas de entre un 15% y un 20% en sus cosechas, sumado a limitaciones en el calibre de las bayas.
A su vez, este adelanto de los envíos sudamericanos —que coincidirá con una presencia prolongada de las variedades tardías de uva italiana hasta bien entrado noviembre y la llegada de volúmenes complementarios desde Brasil— configurará un escenario comercial inusual en los mercados de destino. El solapamiento simultáneo de múltiples orígenes durante noviembre y diciembre amenaza con alterar el equilibrio entre la oferta, la demanda y las cotizaciones internacionales de la fruta.