La Administración General de Aduanas de China (GACC) anunció formalmente la apertura de su mercado para cuatro variedades de cítricos frescos procedentes de Botsuana: naranjas, mandarinas, limones y pomelos. La disposición comercial habilita el ingreso de los envíos que cumplan de forma estricta con las exigencias fitosanitarias fijadas por las autoridades aduaneras del país asiático.
Botsuana, país sudafricano sin litoral, contabilizó en 2024 exportaciones de cítricos por un valor de 1,53 millones de dólares, dirigidas históricamente a mercados europeos como Portugal, España, Países Bajos, Alemania y Polonia. A partir de esta autorización, el comercio citrícola botsuano hacia China se verá favorecido por la política de arancel cero que Pekín puso en vigor el 1 de mayo de 2026 para las 53 naciones africanas con las que sostiene lazos diplomáticos.
El protocolo oficial establece medidas rigurosas frente a seis plagas cuarentenarias identificadas por China: la mosca mediterránea de la fruta (Ceratitis capitata), la mosca de la fruta de Natal (Ceratitis rosa), la cochinilla de cera blanca (Ceroplastes destructor), la cochinilla de hilo negro (Ischnaspis longirostris), el trips de los cítricos de Sudáfrica (Scirtothrips aurantii) y la falsa polilla de la manzana (Thaumatotibia leucotreta).
Debido a estas directrices, los huertos dedicados a la exportación hacia China deberán implementar sistemas de gestión de calidad y trazabilidad, aplicar Buenas Prácticas Agrícolas y ejecutar estrategias de manejo integrado de plagas. A su vez, las plantas empacadoras tendrán que mantener condiciones de higiene estrictas e instalar barreras contra la reinfestación, tales como mallas anti-insectos. Durante la línea de empaque, la fruta será sometida a procesos de selección, clasificación, desinfección, lavado, cepillado y encerado, asegurando la eliminación de insectos, ácaros, pudriciones, hojas o residuos de suelo, debiendo además empacarse y almacenarse por separado de los lotes dirigidos a otros destinos.
El acuerdo fija también la obligatoriedad de un tratamiento de frío posterior a un pre-enfriamiento de al menos 72 horas continuas. En el caso específico de los limones, la pulpa deberá permanecer a 3 °C o menos durante un período ininterrumpido de 18 días. Por su parte, las naranjas, mandarinas y pomelos requerirán mantenerse a una temperatura de pulpa de -0,2 °C o inferior por un mínimo de 16 días consecutivos, o bien a 1 °C o menos durante un plazo de al menos 19 días consecutivos antes de su ingreso definitivo.