En el puerto de San Antonio, en pleno arranque de la Cherry Season 2025, el gerente general de San Antonio Terminal Internacional (STI), Andrés Albertini, señaló con enfásis a los exportadores, productores, autoridades y trabajadores: “Quiero decirles a toda la cadena exportadora que acá – San Antonio – están en buenas manos, quédense tranquilos, STI ha hecho de todo para poder tener una muy buena temporada”.
Esta declaración fue concordante con las intervenciones entregadas esa jornada, una instancia marcada por el optimismo, el crecimiento de servicios y el reconocimiento a toda la cadena que permite que la cereza chilena llegue, en tiempo récord, a los mercados asiáticos.
Albertini recordó el desempeño del terminal en la temporada anterior y dimensionando el volumen de fruta que pasó por sus sitios. “Estábamos mirando un poco qué había pasado el año pasado, y el año pasado por este terminal se movieron 12.500 contenedores de cherry”, señaló.
Para graficar la magnitud de esa cifra hizo una comparación muy concreta: “Para que tengan en perspectiva lo que significa eso, es que si yo pongo los contenedores en fila de aquí – Puerto de San Antonio- , llegamos a San Fernando”.
El ejecutivo subrayó que esos 12.500 contenedores no sólo representan números, sino una operación logística de alta complejidad que conecta los huertos chilenos con los consumidores en Asia: “Para que tengan un orden de magnitud de lo que significa en el fondo para nosotros esa tremenda operación, poder mover contenedores con un fruto que es muy apreciado en Asia, donde Chile es un principal socio y la mayoría de nuestros servicios están en Asia”.
En ese contexto, Albertini destacó el rol de STI como plataforma clave para la cereza chilena. Y este 2025, afirmó, el desafío será aún mayor, pero también trae consigo las oportunidades. “Este año en particular tenemos la tremenda novedad de contar con dos nuevos servicios. Nosotros ya teníamos dos servicios en Asia, este año tenemos dos más. O sea, en el fondo vamos a llegar a tener 32 recaladas directas de Cherry Express a Asia”, anunció.
La cifra, enfatizó, no es menor: “Eso es algo yo creo que totalmente extraordinario, nunca antes visto”. Para los exportadores y productores, el aumento de servicios directos significa más alternativas de embarque, mayor frecuencia y una oferta logística más robusta para enfrentar las ventanas comerciales críticas de la cereza, donde cada día de tránsito puede marcar una diferencia en precio y condición de llegada.
El gerente general de STI insistió en que estos logros no son atribuibles a un solo actor, sino al trabajo coordinado de toda la cadena. “Esto es gracias a toda una cadena que es muy larga, que va desde los campos de Chile hasta China, y para eso pasa por distintas manos”, recalcó.
Albertini hizo un reconocimiento explícito a cada eslabón de esa cadena frutícola-exportadora. “Desde la gente que los cosecha, desde los packing, desde los transportistas que nos ayudan a traerlos hacia acá, desde los trabajadores portuarios que hacen que se pueda poder subir a los buques, y obviamente de toda la logística de las líneas navieras que ya nos acompañan”, enumeró, poniendo en valor el esfuerzo de miles de personas que convergen en torno a la cereza chilena.
También tuvo palabras de agradecimiento hacia el gremio exportador y las instituciones que permiten que la operación funcione y crezca: “A Frutas de Chile, a las autoridades locales, a los trabajadores, a todos los que hacemos de esto una realidad”, expresó, subrayando que el desarrollo de nuevas recaladas y servicios no sería posible sin la confianza del sector y el trabajo público-privado en torno a la logística portuaria.

En su mensaje a productores y exportadores, Albertini insistió en que el terminal ha invertido y se ha preparado para estar a la altura de la temporada 2025, marcada por altos volúmenes y exigencias crecientes en tiempos y calidad de servicio. “STI ha hecho de todo para tener una muy buena temporada”, afirmó, aludiendo a los esfuerzos por mejorar procesos, coordinación y capacidad de respuesta frente a los peaks de carga.
La promesa de “buenas manos” no sólo apunta a la infraestructura portuaria, sino también a la coordinación fina que un producto tan perecible como la cereza exige: ventanas horarias, gestión de camiones, operación nocturna, trabajo con navieras y la articulación con los distintos actores de la cadena logística.
En medio de un escenario global competitivo, donde Chile sigue consolidando su liderazgo como proveedor de cerezas para Asia, el aumento a 32 recaladas Cherry Express en San Antonio es una señal de confianza en la capacidad del puerto y del sistema exportador chileno.
Fuente: News Frutas de Chile