En un escenario marcado por el cambio climático y la presión creciente sobre la disponibilidad de agua, una investigación chilena abrió un nuevo camino para pensar la agrofruticultura del futuro. Un equipo liderado por la Dra. Francisca Parada, investigadora del Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura, CEAF, demostró que es posible activar genes específicos en plantas para mejorar su crecimiento y su respuesta al estrés hídrico, sin alterar la secuencia de su ADN. Ver más antecedentes de la investigación aquí
El trabajo fue difundido por Reporte Agrícola y tiene respaldo en publicación científica internacional. El estudio, titulado CRISPR/dCas9-Mediated BRL3 Activation Enhances Growth and Metabolic Resilience Under Osmotic Stress in Nicotiana tabacum, fue publicado en Physiologia Plantarum y describe el uso de una variante de CRISPR conocida como CRISPRa, una herramienta que no corta el ADN, sino que actúa como un sistema de activación de genes.
La investigación se concentró en el gen NtBRL3, vinculado a la acción de los brasinoesteroides, hormonas vegetales que cumplen un rol importante en crecimiento y adaptación al estrés. De acuerdo con el artículo científico, el equipo logró elevar entre tres y cuatro veces la expresión de este gen en plantas de tabaco, utilizadas como especie modelo, y evaluó luego su comportamiento bajo condiciones de estrés osmótico.