Productores de palta de Estados Unidos han intensificado su ofensiva ante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), solicitando al gobierno estadounidense que impida la compra del producto mexicano alegando que su producción está presuntamente «controlada por los cárteles y el crimen organizado».
La acción busca el lanzamiento de campañas para los consumidores bajo el lema «Palta Libre de Conflicto», lo que implicaría la pérdida de licencias de importación para las empresas que introducen la denominada «Conflict Fruit» al mercado norteamericano.
Norman J. Kachuck, CEO de Avocado Corporation of America y Kachuck Enterprises, ha sido una de las voces más fuertes en esta iniciativa. En comentarios entregados al USTRade, Kachuck citó un señalamiento del Departamento de Justicia de EEUU de febrero de 2025, el cual indica que las «compras a huertos o intermediarios controlados por cárteles designados pueden constituir apoyo material a una Organización Terrorista Extranjera«.
«Esto significa que los importadores podrían estar incumpliendo las leyes antiterroristas estadounidenses», advirtió Kachuck.
El ejecutivo entregó 59 enlaces de periodismo de investigación sobre el tema, además de una entrevista de 2022 con Francisco Mayorga Castañeda, exsecretario de Agricultura, quien detalló cómo las organizaciones criminales presuntamente controlan la producción y venta de la palta en los estados de Michoacán y Jalisco.
Kachuck también destacó que se reunieron con funcionarios de la Secretaría de Agricultura de EEUU hace seis meses sin haber obtenido una respuesta hasta el momento.
En su solicitud, hizo un llamado a «ampliar los protocolos de seguridad y derechos humanos asegurando protección diplomática y física para los inspectores del USDA en zonas de alto riesgo de México, coordinado con las exenciones de restricción de viaje del Departamento de Estado».
Adicionalmente, se señaló que la empresa Calavo Growers de México, una subsidiaria de la exportadora más importante a EEUU, estaría «de alguna forma ligada a los procesos del crimen organizado», tema que, según Kachuck, debe incluirse en el llamado «Plan Michoacán».