
El Ingeniero Agrónomo, Héctor Garcia, Director del Laboratorio Diagnofruit y miembro de la Comisión de Poscosecha del Comité del Kiwi en una entrevista realizada por el CDK abordó las implicancias de esta técnica y sus beneficios para el sector.
-¿En qué consiste la técnica del Botmon?
La técnica, de forma muy resumida, consiste en sembrar restos florales obtenidos de frutos de kiwi, particularmente sépalos y receptáculo, en un medio de cultivo específico, luego de esto las placas son sometidas a 5°C por un par de días y se continua con una incubación a 20°C por 7 a 10 días. Una vez cumplido este protocolo se realiza una observación visual por parte del fitopatólogo determinando la frecuencia de tejidos colonizados por Botrytis cinérea. A través de las temporadas estudiadas, hemos podido establecer umbrales de riesgo, en otras palabras podemos marcar aquellas unidades productivas que luego de 90 días de guarda podrían presentar problemas de pudrición gris (Botrytis cinérea) sobre lo normal (considerando un rango normal de 1 a 2%).
-¿Qué ventajas u oportunidades
de manejos se obtienen con la utilización de esta técnica?
En esencia, esta es una técnica que entrega un parámetro de segregación, tal como lo es el contenido de materia seca, sólidos solubles o contenido de nitrógeno en el fruto. El dato de colonización por B. cinerea se debe sumar al ejercicio que la exportadora debe realizar en la temporada para establecer sus guardas y a modo muy general nos da una foto de cómo viene el año productivo. A la vez, si ciertos huertos presentan niveles altos de riesgo por colonización, se podrían establecer medidas excepcionales de control, como aplicaciones en pre y/o poscosecha, trabajar con planes de curado individualizados, etc. Ambos usos de la información generada, por este tipo de análisis, entran en la categoría de corto plazo; pero existe una de mediano o largo plazo, referente a la integración de este dato al historial del huerto, y así podemos establecer relaciones entre cambios en los manejos y la disminución o aumento de la colonización, transformando esta técnica en una herramienta más para el establecimiento de huertos sustentables de kiwis.
-¿En qué etapa fenológica del fruto se debe realizar?
Esta técnica fue diseñada en USA por el grupo de trabajo del Dr. T. Michailides, sus resultados mostraron una alta correlación entre colonización en etapas tempranas de desarrollo del fruto y pudrición gris luego de 60 y 90 días de almacenaje.
El desarrollo y posterior adaptación de la técnica a la realidad chilena nos ha llevado a concluir buenos pronósticos a partir de la segunda semana de febrero (90-100 DDPF), lo que nos da tiempo para efectuar manejos a nivel de huerto si fuesen necesarios y la posibilidad a las exportadoras de visualizar la temporada con varios meses de anticipación ante posibles problemas de condición en almacenaje.
Independiente de esta fecha, la exportadora puede realizar sus muestreos en marzo, con el fin de realizar un barrido con sus productores y analizar a modo global el comportamiento de cada unidad en relación a la tendencia general, caracterizando así el riesgo en función de su universo de kiwis a exportar.
En estudios nacionales de décadas pasadas se descarta la posibilidad de infecciones en flor como causantes de pudrición gris en poscosecha, pero los resultados derivados de esta técnica nos indican que al menos una proporción de la infección o colonización se produce temprano y que resulta en pudrición gris en almacenaje. Al mismo tiempo, de forma empírica hemos observado que las aplicaciones en flor no son efectivas para bajar la carga de inóculo y no aportan al control de la enfermedad en almacenaje, porque es muy probable que la aplicación no cubra los tejidos o zona que ciertamente debemos proteger, debido a la pubescencia del fruto (sobre todo en etapas tempranas) y la forma de la flor; este es un tema que debemos investigar. Porque sin duda, realizar estos análisis y transformar datos en información es crucial para entender la enfermedad y nos habla cómo enfrentarla de mejor manera.
¿Cuáles son los beneficios v/s costos asociados al uso de esta herramienta?
Si consideramos que esta herramienta se puede utilizar bajo un patrón de muestreo tipo PAM (Programa de Aseguramiento de Madurez del Comité del Kiwi) en función de la unidad de madurez (UM), como promedio 1 muestra por 4 has, el costo es bastante discreto correspondiente a US$15 por hectárea aprox. Los beneficios económicos son más difíciles de estimar. Pero guardar fruta que no tiene las características de conservación necesarias, puede generar pérdidas directas para el productor y la exportadora. Entonces utilizar una herramienta que permita determinar que cierta fruta no es apta para una venta tardía, puede marcar una diferencia productiva y comercial, reduciendo pérdidas al embalaje y posibles reclamos de condición de llegada.
Botrytis cinérea
Es un hongo que dependiendo de su capacidad de inoculo puede causar importantes pérdidas durante el almacenamiento de la fruta.
Ataca en periodo de floración en tiempo húmedo, pasando de las flores al fruto joven produciéndose deformaciones y la caída de estos en cantidades bastantes considerables. Los órganos más colonizados por este hongo son los pétalos florales, sépalos, pedúnculo de la flor y el ovario.
Fuente: SimFRUIT según información de CDK