
El mercado de la uva de mesa en la costa este de Estados unidos ha comenzado la primera semana del nuevo año agitado, con una demanda muy superior a la oferta.
Hacia finales de la semana 1, las llegadas de uva de mesa chilenas a la costa este fueron mucho menores que el año anterior, pues el país ha sufrido escasez de uvas tempranas.
En los años anteriores, el mercado estadounidense podría haber contado con suministro de uvas nacionales tardías y producto peruano para mitigar la presión sobre el mercado producida por el reducido suministro de Chile. Sin embargo, esta temporada, California ha salido pronto del mercado y las existencias de uvas peruanas sin semillas en la costa este se han agotado.
Los envíos de uva de mesa chilena se reducen 50%
A finales de la semana 2, si todos los buques con los que se cuenta descargan según lo planeado, las llegadas de uva de mesa chilena a la costa este serán casi 50 por ciento menores que el año pasado a la misma fecha. En términos de volumen, durante la semana 2 solo habrán llegado 2,6 cajas de uvas frecas chilenas a la costa este desde el comienzo de la temporada. La mayoría de ellas—quizá el 40%— se destina a los programas prejifados, lo que dejará poca cantidad para el mercado abierto. Por tanto, no debería sorprender que el precio normal de año nuevo no se haya materializado. En realidad, los precios han subido un escalón.
Las cortas semanas de envasado durante el periodo vacacional se han traducido en llegadas escasas en las semanas 1 y 2. Puesto que la cosecha chilena por fin está tomando impulso y los programas de envasado están volviendo a la normalidad, se empezará a ver aumentar los volúmenes. Llevará un par de semanas que los llamados volúmenes «normales» de llegada alivien la escasez manifiesta ahora en el mercado.
Fuertes ingresos para los productores chilenos tempranos
El resultado de todo esto es que las cadenas de tiendas están peleándose por encontrar producto y los niveles de frustración son altos en todas partes, excepto, por supuesto, entre los productores que disponen de fruta en este mercado. Para estos productores, los ingresos FOB por fruta vendida en las semanas 52, 53, 1 y 2 serán los más altos que se recuerdan. Esto, en combinación con una tasa de cambio del dólar por encima de los 720 pesos chilenos, dará lugar a ingresos visiblemente mejorados para los productores chilenos más tempranos.
¿Hacia dónde va el mercado?
No se prevé una caída drástica de los precios de las uvas hasta que pasen dos o tres semanas de llegadas constantes de 3 millones de cajas. Por descontado, es muy probable que las llegadas para el mercado abierto en las próximas semanas tiendan hacia los calibres pequeños y medios. Después de todo, no es ningún secreto las oportunidades que ofrece el mercado norteamericano. Además, gran pate de la fruta de calibre grande de Chile se envasa para programas fijados que dejan una mayor proporción de calibres pequeños y medianos para el mercado al contado.
Cuanto más persistan esta escasez de volúmenes, más difícil será generar el impulso necesitado para mover grandes volúmenes cuando lleguen. Es de esperar que esas tiendas que, comprensiblemente, han quedado resentidas por la escasez de suministro y los altos precios de enero, no tendrán un comportamiento filantrópico más adelante, cuando lleguen las verdaderas cantidades y la fruta deba moverse.
Fuente: SimFRUIT según información de Mark Greenberg