
A comienzos de año el dólar estaba en torno a $720. Un gran tipo de cambio para el sector exportador, pero a comienzos del segundo semestre éste se comenzó a deteriorar.
¿Qué pasó?
Primero, hubo reacomodo de las expectativas de alza de tasas en Estados Unidos que hizo que el dólar buscara un nuevo nivel de equilibrio, por debajo de $700.
Segundo, el tipo de cambio -en el segundo trimestre- promedió $670 en abril, $681 en mayo y $681 en junio. Un muy buen nivel para el sector exportador.
Y tercero, lo que está pasando desde julio, es nuevo y tiene que ver con un cambio en las condiciones externas de la economía mundial.
¿Cuáles?
La principal, es que las tasas de interés de largo plazo en Estados Unidos han bajado. Eso hace que las inversiones en renta fija de largo plazo sean menos rentables en EEUU, y que los inversionistas salgan en busca de un mayor premio por riesgo en los mercados emergentes.
Obviamente que el Brexit, los atentados terroristas y el intento de golpe de estado en Turquía, le dieron un impulso al «dollar index», el cual subió un punto en julio [a 90,5].
Pero este impulso no ha sido suficiente para devolver al tipo de cambio por sobre $670. De esto, la culpa es de China, cuyo último registro de actividad fue de 6,7%, bastante alto, y confirmando el «soft-landing» de su economía (aunque no se sabe por cuánto tiempo el gobierno chino podrá controlar los desequilibrios en una economía tan grande). Esto ha llevado el precio del cobre por sobre los US$ 2,2/lb, pero los expertos de todas latitudes apuntan a un precio del cobre en torno a US$ 2,15/lb en este año y lo mismo para el próximo.
El problema de fondo, es que el Brexit ha reducido las expectativas de alza de tasa de la FED de EEUU, pero estas incertidumbres debieran atenuarse hacia fin de año. Asimismo, el Banco Central de Chile no va a subir la tasa de interés pronto e incluso quizás empiece a pensar en bajarla hacia fines de año.
Con todo, es bastante probable que el tipo de cambio vuelva a repuntar. No sobre $700, pero sí en un rango más alto que el actual, ya que la economía chilena necesita de un mayor tipo de cambio para impulsar las exportaciones y el dinamismo económico
