Por Rodrigo Díaz, Asesor de ASOEX
Las últimas cifras de crecimiento en los países desarrollados son bastante decepcionantes.Las tasas de crecimiento de las economías avanzadas son bastante bajas.
De acuerdo a los últimos datos disponibles, EE.UU. avanzó 1,2% en el segundo trimestre, Japón 0,6%, Canadá 1,1% y la Eurozona 1,6%, Gran Bretaña 2,2%, Alemania 1,7%, Italia 0,7%, Francia 1,4%.
Los únicos países grandes que muestran cierto dinamismo son Australia (3,1%) y España (3,2%) que viene rebotado de una crisis mayor.
En el mundo emergente en cambio China crece bastante, pero menos que antes (6,7%), India está con gran impulso (7,9%), Indonesia no está nada mal (5,2%) y varios otros países presentan buenos indicadores.
En América latina hay dos lastres fuertes: Brasil (-5,4%) y Venezuela (-8,8%).
La causa de esta situación de meseta, se debe en buena parte a una sobreinversión en infraestructura (tanto minera como manufacturera) hecha producto de estimaciones erradas respecto del tamaño de la demanda de China.
Cuando esta situación se corrige, es decir, se transparenta que una buena parte de la demanda agregada china era producto de especulación financiera y no para fines productivos, muchas compañías se dan cuanta que se han quedado con capacidad productiva ociosa. Ese exceso de capacidad ha generado una competencia por la «sobrevivencia» de las compañías, que las ha llevado incluso a guerra de precios. Y eso se ha visto últimamente en muchos mercado, en donde las compañías empiezan a vender por debajo de su precio de costo para poder mantenerse, generar flujos para pagar cuentas y así mantener a la empresas a flote.
¿Qué va a pasar?

La segunda, es que la situación se mantenga en una posición de deriva o de movimiento plano, con poca agresividad en la competencia que prolongará este «sinsabor» que hoy sentimos de la economía mundial.
Ahora, en el corto plazo, las bajas tasas de interés en las economías avanzadas hanvolcado recursos a las economías emergentes, haciendo caer el dólar y subir las bolsas. Si la FED mueve las expectativas hacia una posible alza hacia fin de año, estos movimientos podrían revertirse y el dólar volver escalar a $ 700.
Volviendo al tema de largo plazo, la única salida para levantar el ánimo de la economía mundial es por la vía de una política fiscal más agresiva, es decir, más inversión pública, la cual se puede financiar con deuda. Es cierto que las economía avanzadas tienen ya mucha deuda, pero si las tasas de interés son bajas o negativas [ver tabla], éstas se pagan solas.
Chile en cambio tiene poca deuda y acceso a tasas de interés muy bajas. Entonces la pregunta es ¿Por qué el Gobierno no se endeuda y genera un agresivo plan de obras públicas para re-impulsar la economía?
Sin el impulso fiscal, Chile va a seguir por el mismo camino de las economía avanzadas, con tasas de crecimiento muy bajas.